viernes, 19 de junio de 2009

SÁBADOS LITERARIOS de Mercedes

"El testamento de Don Genaro"

Nadie de los que vivían allí, no tenían ni la más remota idea de quién era la nueva persona, que había llegado para instalarse junto a ellos en el pueblo. Simplemente conocían un dato, había comprado la panadería y la estaba restaurando. Según decían los documentados, los que más sabían, iba a ser el nuevo panadero.

En el pueblo se desataron los rumores y las especulaciones sobre la procedencia y fortuna de Don Genaro; el nuevo habitante del pueblo. Muchas de las malas lenguas, venenosas y muy largas, empezaron a moverse. Comentaban que no era trigo limpio y, que se había hecho con una gran fortuna traficando en un país de América del Sur. Que sabían perfectamente de su procedencia y el país donde había vivido antes, por su acento y manera de hablar. Había llegado al pueblo huyendo y, a refugiarse de unos narcotraficantes que lo querían matar, y al mismo tiempo aprovechar para blanquear su dinero. Como siempre, nadie había contrastado ni verificado la información, pero el rumor se extendió como la pólvora.

Los años pasaron y la vida en el pueblo transcurría dentro de los parámetros normales. Los parroquianos aceptaron con muchos matices y bastante tiempo, el asentamiento y convivencia del foráneo panadero.

Don Genaro era un hombre muy trabajador, tranquilo, amante de Dios y muy reservado con su vida privada. Con el paso del tiempo y su manera de ser con los demás, empezaron a granjearles tímidas respuestas positivas de la ciudadanía. También colaboró mucho en ello, su buena relación con Don Mauricio, el cura del pueblo.

Pasados algunos años dedicado por completo a este digno oficio, decidió que ya había llegado el momento de echar el cerrojo y tomarse un merecido descanso en forma de jubilación.

No se molestó en notificar a nadie su decisión, y oficialmente nada dijo del motivo de su cierre. El rumor se disparó, comenzando a circular por todo el pueblo de que Don Genaro había muerto, explicándose unos a otros de esta forma el cierre de la panadería.

Unos decían que había testado a favor de los habitantes del pueblo, y que lo había hecho a partes iguales. Argumentaban que lo había hecho así, por el agradecimiento personal que sentía por todos, por el trato tan bueno que había recibido años atrás. Otros decían que se lo había dejado todo a la Iglesia y al cura Don Mauricio, cosa que el cura nunca verificó que fuera cierta, pero que tampoco en su momento desmintió.

Tan lejos llegó el rumor que cuando llegó a los oídos de Don Genaro, no tuvo más remedio que colgar en la fachada del inmueble donde se ubicaba la panadería, un cartel con el siguiente mensaje: "Cerrado por jubilación. Estoy vivo gracias a Dios. Todavía no he testado. Que le den por culo a las malas lenguas”. Firmado: Genaro.


*Si deseas disfrutar un ratito en buena compañía,excelente música y más relatos para leer; lo puedes hacer en: "Paseos por el alambre"

29 comentarios:

Mimí dijo...

Jjajaja. Confieso que me has hecho reir de lo lindo al final.
Abrazote

Nancy dijo...

Siii, yo también he sonreído. Me gustó la historia, Balamgo. Apapachos y aplausos

Any dijo...

Ahjajajaj! pobre Genaro lo habían matado antes de tiempo; como es la gente eh? Yo que el me gastaba hasta el último peso y no les dejaba ni saludos al morirme.
un abrazo de sábado en viernes :)

ADELFA MARTIN dijo...

Como siempre magnìfico, y con un cierre de verdadero humor...felicitaciones


Feliz fin de semana

saludos

(armida)

Tèsalo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mercedes dijo...

jajajaja. Pobre hombre. Ya le querían desplumar en vida.
Muy bueno, Balango.
Un abrazo de tomate con anchoas (en el Cielo lo preparan para "morirse").
Gracias por participar.

Tèsalo dijo...

no creo que se haya enemistado con ninguno, por muy sincera, la expresiòn...
Un saludo,

Tèsalo

Quien Sabe... dijo...

Que bueno Balamgo! Demasiado Bueno!!! Así es que le den por c... a toda esa gente cotilla que de eso es lo único que estan pendientes!
De nuevo muy bueno!
Besitos

chonoman dijo...

Muy bueno, de verdad es buenísimo.
Besotes.
Paola.

Carmen Andújar dijo...

Curiosa la historia. Lo que son los rumores, no te puedes fiar de nadie, porque te pueden hasta dar por muerto.
Un abrazo

rosa_desastre dijo...

Que gusto leerte, nos has desheredado de repente de todas las tristezas.
Un beso

Neogeminis dijo...

Este sábado no me enteré de la convocatoria ni tampoco de la consigna, pero tu relato ha estado muy ameno e interesante...el final, muy cómico y contundente, jejeje


saludos!

alfredo dijo...

Balamgo, como siempre un relato interesante, te lo bebes de un tirón y en este caso a final casi te atragantas.

Curiosa reacción esa la de los pueblos, en una capital, Genaro (sin Don) huebiera pasado desapercibido y nadie hubiera notado su ausencia, los pueblos tienen eso, son próximos y entrañables. (o no)

Natàlia Senmartí Tarragó dijo...

Balamgo, las lenguas viperinas abundan, y no se aceptan extraños con facilidad, extraña lo extraño, lo distinto, lo diferente aunque sea por el acento !mierda!
Al final Genaro les dio lo que se merecían.
Divertido, irónico, sano, y sin difunto a la vista. Felicidades, bsito, natalí

Mercedes dijo...

Pasa por mi blog, hay un gadget a la derecha con información importante.
Enhorabuena.

Mercedes dijo...

Acabo de incluir más información en el gadget para que os quedéis tranquilos que sólo hay que avisar que queréis concursar antes de las doce de la noche los que estéis participando en Los Sábados Literarios de Mercedes. Es que ésto me ha pillado de sorpresa, je.je.

mar dijo...

Así es la vida en los pueblos, muy bueno tu relato, muy divertido y real como la vida misma
Un abrazo de Mar

gustavo dijo...

leches, y0 he matad0 casi a papa 0 sin casi. per0 en ese puebl0 t0d0s han finiquitad0 al genar0...men09s mal que revivi0¡¡¡
balang0, n0 creas que estas tan lej0s de la realidad res'ect0 a l0s chism0rre0s de un puebl0. te l0 dig0 desde un puebl0 de zam0ra d eun0s 600 habitantes. y se l0 que me dig0.
garciasssssss¡
ah te dej0 el relat0 que me hubuera gustad0 dejar en primer lugar...
disculpa esta 0tra lectura...
Elí, Elí, ¿lemá, sabactini?

el clavo en la muñeca derecha. el clavo en la muñeca izquierda. el clavo en los dos pies. y una corona en la frente, altiva la corona, el rostro caído. en el pecho, la última lanzada. y por el cuerpo, recuerdos de látigos con púas y bolas con púas. por el camino, tres caídas y las rodillas destrozadas y el travesaño en los hombros. ahora a punto de morir.
elí, elí, ¿lemá sabactani?
ya no me escuchan, padre. ahí abajo ya no me escuchan.apenas si me oígo el respirar. apenas si escucho el bombeo del corazón. siento el miedo. las piernas apenas si pueden ya conmigo. los brazos se me han ido. no los siento. los ojos van en busca del vidrioso. padre,apenas si me siento.miedo. siento realmente miedo. escucho llantos. curiosamente no es el mío. y a pesar de todo, tengo miedo. la cabeza piensa.hablo por dentro. los labios, la boca, la lengua no me responden. se acerca la muerte.
¿padre, estás seguro de dejo bien atado mi trestamento?

norma dijo...

Muy gracioso, con ese final.

Ah, te aviso que dejé algo en mi blog por favor pasate por alla, te espero.
un beso

Mateo Bellido Rojas dijo...

Hola, Balamgo.
Divertido tu texto.
Los que vivimos en un pueblo pequeño sabemos de eso bastante. Aquí te conocen hasta por los pasos.
Pero, bueno, también tiene sus ventajas.
Un abrazo.
Pdt. Ya acaba el curso y espero tener más tiempo para visitarte más a menudo.
Feliz finde.

CASANDRA dijo...

qué gusto leerte siempre!!!
un cuento a propósito del testamento, de lo más entretenido y un merecido final.
Esto de los testamentos da para tantas expectativas....jajaj un abrazo.

Juan Manuel Rodríguez de Sousa dijo...

Me has hecho recordar una novela de Márquez: "La mala hora" En ella siempre aparecen de la forma más oportuna (o inoportuna todo depende de quién lo vea) pasquines que hablan de las verdades ocultas de la gente del pueblo. No se libra nadie. En tu pequeño relato el que no se libra nunca es "el panadero".
He disfrutado leyendote, qué le den a las malas lenguas!
Saludos,
Juanma

Mercedes dijo...

Me llevo tu testamento y te dejo un caramelito.
Suerte en el concurso.

tag dijo...

Balamgo

Te digo lo mismo que a Alfredo.
Has hecho un buen relato del testamento, pero no tuyo sino de D.Genaro.
Se ve que os da algo de yu-yu esto del testamento propio ¿no?

Besitos

PuntoPuntoPunto dijo...

Cojonudo...!! jaja
Que le den a las lenguas viperínas

Un saludo!

LUNA dijo...

Pobre D. Genero, los buitres ya sobrevolaban la carroña, antes de la muerte!!!!
La avaricia
Buen relato.
Un besito

Maat dijo...

Muy reservado ese Don Genaro. ¿A quien se le ocurre de un dia para otro dejar al personal sin pan?

Un relato muy entretenido Balamgo con una redacción impecable.

Un abrazo.

Maat

Balamgo dijo...

Muchas gracias a todos por vuestra visita.Espero y deseo, que en el momento de vuestra permanencia en mi blog, lo hayan pasado bien.
Un abrazo cariñoso para todos.
balamgo.

Dorotea dijo...

Esta es una invitación personal e intransferible a tomarse cinco (5) copas en mi blog y actuar en consecuencia. Como carta de presentación, tu versión de las intimidades de una nevera. A partir de las 0.00 h se te asignará una nevera móvil. ¡Echa a volar esa imaginación!
Un abrazo de la coordinadora de neveras móviles...