jueves, 20 de agosto de 2009

"Decíamos ayer..."



PERSEIDAS


Pasado un tiempo, retorno a mi pequeño rincón de las alegrías. El que nunca he dejado, sólo ha sido un paréntesis.
Lo hago algo diferente, pues en la vida acontecen cambios y nada es igual que ayer, pero con la misma pasión del principio retomo lo que deje en su momento.
Saludos afectuosos.


FRAY LUIS DE LEÓN

Luis de León nació en Belmonte, provincia de Cuenca (España), de familia rica e influyente; su padre ejerció como abogado y más tarde como juez, siendo tíos suyos catedrático de derecho canónico el uno y abogado en la corte real el otro. Entre sus antepasados contábanse algunos conversos, es decir, judíos que se habían convertido, de buen o mal grado, a la fe católica. Hacia 1541 ó 1542 Luis ingresa en la orden de los agustinos, doctorándose más tarde en teología. Entre sus profesores estuvieron Melchor Cano y Domingo de Soto. En 1561 compite por una cátedra vacante de teología en Salamanca, ganando el puesto al desplegar su enorme talento.

En marzo de 1572 fue detenido por la Inquisición y encarcelado en los calabozos que en Valladolid tenía el Santo Oficio. Los cargos que había contra él tenían que ver con su predilección por la Biblia hebraica en lugar de la Vulgata y la traducción al castellano que había realizado del libro del Cantar de los Cantares. En una época en la que en España se vive una auténtica caza de brujas ante las temidas desviaciones de los protestantes y otros grupos heréticos, es fácil que un personaje con los antecedentes y características de fray Luis sea punto de mira del terrible tribunal. Añádase a esto las envidias y rivalidades existentes entre dominicos y agustinos, unido a la inteligencia de fray Luis, y tendremos todos los ingredientes necesarios para que caiga bajo sospecha. El proceso de la Inquisición contra fray Luis ha llegado hasta nosotros y aquí van algunas frases de los cargos que se le imputaban: 'En la ciudad de Salamanca a diez y siete días del mes de diciembre de mill e quinientos e setenta e un años, ante el muy magnífico e muy Rdo. señor maestro Francisco Sancho, comisario deste Santo Oficio... paresció siendo llamado el muy reverendo padre fray Bartolomé de Medina, maestro en santa theologia, en la Universidad de Salamanca... y entre las cosas que testificó en su dicho, dijo e declaró contra el maestro fray Luis de León lo siguiente... Item declaró que sabe anda en lengua vulgar el libro de los Cánticos de Salomón, compuesto por el muy Rdo. padre maestro fray Luis de León, porque lo ha leído este declarante. Item declaró que en esta Universidad algunos maestros, señaladamente Grajal y Martínez, y fray Luis de León, en sus paresceres y disputas quitan alguna autoridad a la edición de la Vulgata, diciendo que se puede hacer otra mejor y que tiene hartas falsedades...'

Durante cinco años fray Luis permanece aislado en una celda de la Inquisición sin saber quién le acusa y, durante algún tiempo, de qué se le acusa. No obstante, será en la cárcel donde escribirá algunos de sus mejores y más famosos poemas, como aquel que comienza:

Aquí la envidia y la mentira
me tuvieron encerrado.
Dichoso el humilde estado
del sabio que se retira
de aqueste mundo malvado,
y con pobre mesa y casa
en el campo deleitoso
con sólo Dios se compasa,
y a solas su vida pasa,
ni envidiado ni envidioso.

Sin embargo, en 1576 sale libre del proceso con más vigor y energía moral que antes, si bien su salud queda quebrantada. Famosa se ha hecho la frase de su vuelta a la cátedra de Salamanca con aquel: 'Decíamos ayer...' que indica su triunfo interior contra la maldad de sus enemigos.

Tras obtener la cátedra de Sagrada Escritura en 1580 y ser elegido provincial de su orden en Castilla muere en Madrigal de las Altas Torres. La labor de traducción bíblica de fray Luis se centra en el Cantar de los Cantares, como ya hemos dicho, pero también en el libro de Job y en algunos Salmos. Nótese que son todo libros sapienciales y compuestos en su forma original en poesía. Aquí es donde se aprecia el alma a la vez poética y espiritual de fray Luis, que es un enamorado de la Sagrada Escritura y de la poesía.
Con su conocimiento del hebreo, fray Luis explora el campo semántico de las palabras para verter al castellano el espíritu original de los textos antiguos. Su intención es facilitar el conocimiento de los textos sagrados con el deseo de alcanzar "el bien de los demás y la verdad pura". La fidelidad al texto hebreo en su traducción la describe así en el prólogo:
"Lo que yo hago en esto son dos cosas: la una es volver en nuestra lengua, palabra por palabra, el texto de este libro; en la segunda declaro con brevedad no cada palabra por sí, sino los pasos donde se ofrece alguna oscuridad en la letra, a fin que quede claro su sentido así en la corteza y sobrehaz, poniendo al principio el capítulo todo entero, y después de él su declaración. Acerca de lo primero procuré conformarme cuanto pude con el original hebreo, cotejando juntamente todas las traducciones griegas y latinas que de él hay, que son muchas, y pretendí que respondiese esta interpretación con el original, no sólo en las sentencias y palabras, sino aun en el concierto y aire de ellas, imitando sus figuras y maneras de hablar cuanto es posible a nuestralengua, que, a la verdad, responde con la hebrea en muchas cosas."

9 comentarios:

CAS dijo...

Me alegro de tu regreso, y me quedo con curiosidad por esos cambios que referis.

Pero ...como deciamos ayer....

Tu post, muy bueno, me acerca datos que desconocía y siempre resulta interesantísimo y enriquecedor saber.
Rescato sobre todo esa frase que pronuncia en la cárcel, lejos de la envidia y de ser envidioso.

Sobre esa época oscura hay un libro del argentino Marcos Aguinis, La gesta del marrano, que siempre recomiendo cuando oigo de este período histórico (ya lo he comentado en blogs de amigos comunes, así que me repito, porque creo que la recomendación vale la pena).
Reitero mi alegría por la vuelta.
Muchos cariños.

Neogeminis dijo...

Muy bueno este post, desconocía la historia de este hombre. El período de La Inquisición fue uno de los más negros de nuestra historia, a mi entender. Donde la razón no era garantía para liberarse de las falsedades, todo lo contrario,refugiarse en ella era la causa de más de un proceso.

Me alegra tu regreso. Muchas gracias por pasar a leerme.


saludos!

Any dijo...

Balamgo que tal esas vacaciones? Me alegra que hayas vuelto y abierto nuevamente la ventana del blog para que entre el sol y los amigos.
Asi que de alli viene el "decíamos ayer ..."? mirá no conocía nada sobre este señor, me gustó el pequeño poema sobre la envidia.
Espero que los cambios hayan sido para bien.
Un abrazo de bienvenida =P

ADELFA MARTIN dijo...

Para mi un gustazo que estes de regreso, y dictando càtedra con esta semblanza de ese grande...Fray Luis de Leòn..cuya vida, especialmente la càrcel ... (con todos los paralelismos necesarios por supuesto), me recuerda la de mi padre...

uN ABRAZO

norma dijo...

Como no podía ser de otra manera tu entrada me ilustra, me obliga a leer y a ir por más, te agradezco porque me sirve para incorporar un poco de historia de la literatura y repasar a este genio.
un abrazo.

Alfredo dijo...

¡Cuánto daño ha hecho y sigue haciendo a este país la envidia! Buen regreso.

Saludos!!

Serio Y. Pérez dijo...

Hola Balamgo:

Muy buena idea recordar los métodos de la inquisición, hoy en día que tan fácilmente se cita.

un abrazo


S&P

Mateo Bellido Rojas dijo...

Bienvenido de nuevo...Ya te echaba de menos.
La entrada "Decíamos ayer.." tiene un sentido extraordinario. Han pasado los días, pero sólo ha sido un paréntesis obligado. Como Fray Luis de León...estamos donde lo dejé.
Ánimo y emprender de nuevo el camino. Acordarse de Fray Luis ha sido un detalle de agradecer.
Un abrazo.

Índigo dijo...

Es interesante recorrer el ayer. Un abrazo, Balamgo.