sábado, 10 de octubre de 2009

CHARLES BAUDELAIRE



Al Lector

Necedad, error, pecado y tacañería ocupan
nuestras almas, nuestros cuerpos alteran,
y complacientes nutrimos los remordimientos
como los mendigos sus piojos.

Tercos son los pecadores y cobarde el arrepentimiento;
con creces exigimos se nos paguen las confesiones,
y al cieno alegres regresamos creyendo borrar
con viles llantos todas nuestras culpas.

Satán Trigemisto en cojín del Mal se halla,
mucho mece a nuestro hechizado espíritu,
y ese sabio alquimista vaporiza
el precioso metal de nuestra voluntad.

¡El Diablo maneja los hilos que nos mueven!
Incluso en seres inmundos hallamos seducción;
diariamente hacia el infierno vamos, y sin miedo,
bajando a través de tinieblas hediondas.

A fondo, como a una naranja seca, exprimimos
algún placer clandestino que de pasada robamos
tal un mísero libertino que besa y mordisquea
los martirizados senos de una ramera vieja.

En nuestras mentes se agita un pueblo de demonios,
apiñado e hirviente como un millón de helmintos,
y cuando respiramos fluye en los pulmones
la Muerte, río invisible, con sus apagadas quejas.

Si el estupro, el veneno, el puñal y el incendio
aún no bordaron sus atractivos diseños
en triste cañamazo de nuestra mala suerte,
es que sólo tenemos, ¡ay!, almas no atrevidas.

Hay chacales y panteras, linces y monos,
hay escorpiones y buitres, y también serpientes,
son monstruos que gruñen, aúllan y reptan
en la infame leonera de nuestros vicios,

¡pero uno sobresale por feo, perverso e inmundo!
Aunque no chille mucho y tampoco gesticule,
seguro que a gusto haría de la tierra un caos
y que al mundo se tragaría con sólo bostezar;

¡es el Tedio!, tiene en los ojos lágrimas falsas,
y fuma la pipa mientras con patíbulos sueña.
Lector, ya conoces a tan delicado monstruo,
-lector hipócrita-¡tú, mi prójimo, mi hermano!



CHARLES BAUDELAIRE

Nació en París en 1821.Huérfano de padre a los seis años, vivió como un abandono el segundo matrimonio de su madre.
Estudió en Lyon y más tarde en París.Rebelde e inconformista, con Las Flores del mal,publicada en 1857 y por la cual se vio acusado de "ultraje a la moral", inauguró una poesía de fuerte tono autobiográfico.
"Poeta maldido" por su franqueza y desprecio de las convenciones, traductor de otro gran "maldito", Edgar Allan Poe,y amigo de Flaubert y Gautier, entre otros artistas, fue rechazado por la Academia Francesa, a la que había presentado su candidatura. Durante unos años vivió en Bélgica, aunque regresó finalmente a Francia y en 1867 murió en Paris.

4 comentarios:

Nancy dijo...

Una lectura un poco estresante para un domingo por la mañana (aquí son las 7:43), pero siempre interesante.
Apapachos

Natàlia Senmartí Tarragó dijo...

Baudelaire, sublime, enigmático, tétrico, ramántico...
Balamgo, una vez ilustré "Las flores del mal" fue un proceso muy intenso y creativo.
Te envio una foto que hice en el cementerio de Venecia, "flores del mal" la titulo.
Bsito, natalí

ADELFA MARTIN dijo...

...coloquialmente podria decirse...¡VERDADES COMO TEMPLOS!, si que podìa sacurdirnos, de veras...

mis saludos

Maat dijo...

Hola Balamgo.

En el fondo no creo que seamos tan malos...

¡Buen trabajo el de esta entrada!

Un abrazo.

Maat