martes, 11 de mayo de 2010

"La elegía del guerrero"



" La elegía del guerrero"


El guerrero salió de su campamento,
aún convaleciente de su herida.
Con el alma libre, sin brida,
bajaba la llanura a sotavento.
Era la mañana, de nueva primavera.
El guerrero arropado con sus pensamientos,
con paso firme y altivez al viento;
se encontró de frente con la quimera.
El lacerante pasado,
travestido de un momento de presente,
no quiere darle sosiego a la mente,
sino refrescar lo que ya está ajado.
Con mirada transparente,
reflejo de su alma enternecida,
soporta la cruel embestida,
del amago pasado - presente.
Con quijotesca figura,
por lo sufrido en combate.
A su corazón nadie lo abate,
ni tan siquiera la llanura.
Como el caudaloso torrente,
con aguas de muchos ríos.
Quiere sólo llenar cauces vacíos
y vivir el puro presente.
Y a la vida puñetera
sólo le pide una cosa;
que sea un poquito sabrosa
y no le de más quimera.
Exijo a la vida y lo quiero
por el duro combate vivido,
no volver a la batalla de lo sufrido,
por mi honestidad de guerrero.

6 comentarios:

Elchiado dijo...

Pues sí; debería el tiempo respetar al guerrero, dejarlo vivir su presente con serenidad. La memoria muchas veces nos condiciona la vida.
Un abrazo.

Maat dijo...

Hola Balamgo.

La verdad es que los guerreros de la vida, a veces, nos conformamos con tan poco...

Vivir el puro presente es una buena filosofía. Me ha gustado en especial ese verso.

¡Buen trabajo, Balamgo!

Un abrazo.

Maat

Neogeminis dijo...

Un combate entre un guerrero de la vida y la quimera...original encuentro que espero no termine en derrota de ninguno. Seguro que uno requerirá siempre del otro para sobrevivir...

Un abrazo.

Pepe dijo...

Muchas veces el pasado vuelve una y otra vez, sin ser invitado, para condicionar nuestra vida. Mientras nos empeñamos en vivir el presente y en aguardar el futuro, el nos lastra una y otra vez nuestro avance.
Un abrazo.

Alfredo dijo...

Adelante, con el valor que da la desesperación.

Saludos!!

CAS dijo...

En muchos momentos sentimos que ya hemos peleado bastante, que también llega el tiempo de la paz y el disfrute. Un abrazo quimérico.