lunes, 17 de mayo de 2010

"No tiene nombre"

DieM


" No tiene nombre "

Hubo un día...
Que quise contarle al viento,
las zozobras de mis adentros.
¡ Pero no me escuchó !
Le llegaban de todos los lados,
miles de lamentos.
Agotado y cansado, el viento,
se inmunizó al ajeno sufrimiento.
Llegó a mí, la brisa fresca,
impregnada de olores de mar.
Le pedí consuelo.
Pero se fue como había llegado,
rauda con su perfume marino.
Miré al cielo silencioso.
¡ Dios mío !
Había una nube dormida.
Esperé cauto y sigiloso a que despertara,
para ver si me ayudaba en mi herida.
En la espera,
llegó un susurro y lo pude oír.
Era el sonido de la voz perdida;
la voz que no tiene nombre,
la de palabra clara y concisa,
la que me negaba tres veces.
¡ No puede ser !
¡ No te podrá ayudar !
¡ No ves que es una nube vacía !
La sombra caminó perdida,
erguida y majestuosa.
Al frente,
la mirada hermosa,
rebosante de ternura.
Con tristeza de muchos espejos y
cara de una gran pena,
parecía cumplir condena,
por un delito cometido.
Tan poco tiempo vivido,
y que se le escapó por los dedos, como la avena.

8 comentarios:

Elchiado dijo...

A mí las penas me gusta ahogarlas, por eso me voy al mar cuando tengo unas cuantas acumuladas. Y para las heridas tampoco viene nada mal, porque entre el yodo y la sal, sanan enseguida.

Un abrazo

Maat dijo...

El paso del tiempo va amortiguando las penas y, mientras duran, hasta de una nube vacía esperamos consuelo.

Sentido e intenso poema, Balamgo.

Un abrazo.

Maat

Any dijo...

No confíes en el viento, ni en la brisa, ni en las nubes; todos estos elementos son volátiles como los sentimientos. Pedile a la madre tierra, ella es generosa y escucha, tiene una oreja grandota siempre atenta. O por lo menos eso dicen en el norte de mi país.
un abrazo

CAS dijo...

Me gustó la imagen de la tristeza de muchos espejos..
Se escapó como la avena, como el balango, como se escapa todo en el viento. Pero algo quedará para borrar esa condena.
un abrazo

Natàlia Senmartí Tarragó dijo...

Un paisaje nuboso, de brisa, de avena que se escapa, pero tú tienes nombre de tango, míralo en mi relato 2 del jueves.
Bsito y gracias por acompañar mi a veces, lamento solitario, con el tuyo, bello e intenso.

MAR SOLANA dijo...

¡Qué intenso y triste, Balamgo!

Las nubes y el viento son transitorios, pero hay algo de ellos que siempre permanece: el aire que respiramos y el agua de vida...

¿serían suficientes para curar tus penas? :)

He leído los anteriores poemas; destaco sobre todo, el "Monólogo", muy bello, Balamgo...Me gusta mucho tu sensibilidad.

Besos.

TORO SALVAJE dijo...

Lo mejor es el olvido.
Aunque sea injusto.
Lo he comprobado.
Escarbar en las heridas solo produce dolor.
Al olvido cuesta llegar y el camino está escondido, pero se llega, un día u otro se llega.

Saludos.

ABEL dijo...

¿Bello poema!
Gracias por compartirlo.

Mil gracias por ser mi seguidor en el Blog de cine. Es una lastima que no puedas accesar al Blog de Jazz. Ahí está permanentemente tu icono, por ser tu fiel seguidor.