viernes, 21 de mayo de 2010

Soneto - 7

Diem



Soneto - 7 "

¿ Por qué... cuando vienen las ilusiones
espigas de trigo verde parecen ?
Y cuando maduran, desaparecen,
invadiendo al ser las desiluciones.
Muchas son como las duras prisiones,
pero que a las almas no fortalecen.
Aunque con el tiempo todas fenecen,
dejando marcas en los corazones.
Como hojas de árboles en otoño
con la suave brisa, se caen heridas;
no pudiendo ser más, fresco retoño.
Ramas tristes, sin savia, escondidas;
del errante y solitario madroño,
que llora sus ilusiones perdidas.

7 comentarios:

Elchiado dijo...

Las ilusiones son un poco así, caprichosas muchas veces, difíciles de alcanzar otras... lo importante es que siempre pueden darse el relevo unas con las siguientes, así la vida siempre presentará un aliciente poderoso.

Un abrazo

Neogeminis dijo...

Palabras e imagen hieren...pinchan como esa espina...


Que nunca mueran las ilusiones!...que nunca se hagan espinas...

Un abrazo.

Any dijo...

Depende, a la ilusión hay que cuidarla y alimentarla, como si fuera un niño pequeño. Y entonces dura mucho tiempo, madura y da flores. Es muy frágil como bien decís y cualquier brisa la derrumba, o muy voluble y se tranforma de retoño en cactus espinoso y lastima. Hay que seguirla bien de cerca
un saludo

ADELFA MARTIN dijo...

Un poco triste, pero las ilusiones tienen una gran virtud, unas se van, otras llegan, aunque cuando estemos en fase de ida nos parezca imposible...pero si, si retoñan...

abrazos

Mateo Bellido Rojas dijo...

Saludos, Balamgo.
Efectivamente, las ilusiones son hojas que brotan verdes y jubilosas de las ramas de nuestra vida, pero su existencia es efímera como la propia vida. Árboles de hoja caduca somos, que necesitan siempre de la ansiada primavera.
Un abrazo

CAS dijo...

Ir y devenir, ciclos, como en todo. Malo es cuando nos cansamos de renovarlas. Pero hay que comenzar de nuevo y hacerles un lugar en nuestra vida, para que vivir tenga sentido y belleza. Renovemos la esperanza amigo!!
Un abrazo.

Pepe dijo...

Tu soneto ha traido a mi memoria los versos de José de Espronceda:

Hojas del árbol caídas
juguetes del viento son:
Las ilusiones perdidas
¡ay! son hojas desprendidas
del árbol del corazón.

Pero no todas las ilusiones se pierden. Algunas ilusiones se ven realizadas.

Un abrazo.