viernes, 29 de octubre de 2010

"Dias de senderismo"


Mi amiga Chonita y yo, pertenecemos a un grupo de senderismo llamado Taorense. Somos un grupo de gente no muy numerosa, cada uno con peculiaridades perfectamente marcadas, muy bien advenidos y por encima de todo con muchas ganas de pasárselo bien, rodeados de buen rollo y de naturaleza.

Gracias al compañero Quico -ideólogo del grupo y organizador de las etapas -, conjuntamente con el compañero British- que es la logística personificada de las diferentes excursiones. Estamos a punto de conseguir un reto.

Unos meses atrás surgió la idea de recorrer caminando toda la isla de Tenerife, por los diferentes y diversos senderos que tiene la isla. El último día de caminata, habíamos llegado hasta el enclave de Tagana. Siendo nuestro siguiente itinerario y penúltimo objetivo - ubicado todo en el Macizo de Anaga -, la etapa Roque de las Bodegas - Chamorga con pernoctación en el albergue “Montes de Anaga”. Para salir al día siguiente muy temprano y continuar con dirección a San Andrés.

Sin lugar a dudas, Chonita es el alma mater del grupo. El grupo no sería igual si no estuviera ella, con su lenguaje de doble sentido, irreverente, atrevida y picarona. Las largas horas de marcha serían muy aburridas y tediosas sino estuvieran aderezadas con sus dos temas de conversación preferidos; la cocina y el sexo. Que con ingenio y dosis de buen humor, ella se encarga de ir desgranando para amenizar las grandes distancias. Aunque lo que le pase a ella, no le pasa a nadie.

Transcurrido algunas horas desde la salida, divisamos el faro de Anaga. Desde este faro seguimos el sendero que nos lleva al barranco de Roque Bermejo y al fondo la pequeña playa del mismo nombre. Lo primero que hizo Chonita cuando llegamos al pequeño muelle, es quitarse las botas para refrescarse los pies. Mientras se descalzaba observó en una pequeña ancla que había por allí, una cuerda enrollada que le venía como anillo al dedo para hacer de cinto para sus pantalones que se le caían. Sin pensárselo dos veces, se dirigió resueltamente a buscarla. No se percató que se había quitado las botas y lo notó cuando el dedo gordo de su pie derecho tropezó con el borde del ancla.

Menos mal que el compañero British siempre está preparado para cualquier eventualidad, y dentro de su mochila tenía el botiquín de urgencia, para así poder reparar el maltrecho dedo de Choni. Que al ver la cara de preocupación de los demás, nos dijo que no nos preocupásemos, que ella era capaz de subir el barranco hasta Chamorga sin ningún tipo de problema.

Una hora y media más tarde, ya sentados y reposando, seguíamos riéndonos de las ocurrencias de Chonita.

7 comentarios:

ADELFA MARTIN dijo...

Cocina y sexo....no està mal la mezcla, que ademàs con solo un poquito de imaginaciòn,podemos combinar perfectamente ¡bien por Chonita!

abrazos


p.d. y me pregunto... ¿que tal con el curso de fotografìa?

Neogeminis dijo...

Una experiencia digna de compartir. Gracias por ello.


abrazos!

TORO SALVAJE dijo...

Debe ser tremenda Chonita.
Disfrutar de ella.

Saludos.

Taty Cascada dijo...

Las caminatas al lado de tu amiga, deben ser muy entretenidas, debes tener más de una anécdota guardada.
Un abrazo para ti.

CAS dijo...

Un poco de Chonita por aquí, no vendría nada mal: cocina y sexo, combinación explosiva, da para excesos..

Un fuerte abrazo.

Alfredo dijo...

Dos buenos temas para largas conversaciones divertidas, casi como las novelas de Pepe Carvalho, un detective con grandes conocimientos en ambas materias.

Un abrazo!!

Elchiado dijo...

En medio del campo siempre pasan cosas que vale la pena contar; pero siempre vale mucho más la pena vivirlas, afortunado tú (y también yo, que acabo de llegar de hacer una rutilla preciosa entre castaños justo esta tarde) Hacía que no venía por aquí. Un abrazo