sábado, 27 de febrero de 2010

DOS GRANDES POETAS: Luis Cernuda y Amado Nervo


Si el hombre pudiera decir... - Luis Cernuda

Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo,
dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.

SI UNA ESPINA ME HIERE...AMADO NERVO

¡Si una espina me hiere, me aparto de la espina,
...pero no la aborrezco! Cuando la mezquindad
envidiosa en mí clava los dardos de su inquina,
esquivase en silencio mi planta, y se encamina hacia más puro
ambiente de amor y caridad.

¿Rencores? ¡De qué sirven! ¿Qué logran los rencores?
Ni restañan heridas, ni corrigen el mal.
Mi rosal tiene apenas tiempo para dar flores,
y no prodiga savias en pinchos punzadores:
si pasa mi enemigo cerca de mi rosal,

se llevará las rosas de más sutil esencia;
y si notare en ellas algún rojo vivaz,
¡será el de aquella sangre que su malevolencia
de ayer vertió, al herirme con encono y violencia,
y que el rosal devuelve, trocado en flor de paz!

sábado, 20 de febrero de 2010

Miguel Hernández

2010, AÑO HERNANDIANO


2010 será un año hernandiano por todo lo alto.

Orihuela, Elche y Alicante se reparten las celebraciones,

entre las que destacan el III Congreso Internacional

Miguel Hernández, que reunirá a los más importantes

especialistas sobre el escritor y su tiempo.

Entre las iniciativas que de momento ha generado

el centenario, se puede adelantar una de especial

relevancia. Joan Manuel Serrat lanzará un segundo

álbum dedicado al poeta, Hijo de la luz y de la sombra,

37 años después de que cantara sus temas por primera

vez. En este nuevo CD, Serrat interpretará entre otros poemas

Ay del ay por el ay, El silbo del sale y Tres cartas son un vino.


SONETO FINAL

Por desplumar arcángeles glaciales,

la nevada lilial de esbeltos dientes

es condenada al llanto de las fuentes

y al desconsuelo de los manantiales.


Por difundir su alma en los metales,

por dar el fuego al hierro sus orientes,

al dolor de los yunques inclementes

lo arrastran los herreros torrenciales.


Al doloroso trato de la espina,

al fatal desaliento de la rosa

y a la acción corrosiva de la muerte


arrojado me veo, y tanta ruina

no es por otra desgracia ni por otra cosa

que por quererte y sólo por quererte.


martes, 16 de febrero de 2010

Germán Bleiberg

GERMÁN BLEIBERG


Reseña biográfica


Poeta español nacido en Madrid en 1915.
Hizo sus estudios de enseñanza media en un colegio alemán y posteriormente obtuvo el título de Doctor en Filosofía y Letras
por la Universidad de Madrid.
Durante la guerra civil militó en el Partido Republicano, y tras su derrota, se estableció en EE.UU. donde ocupó cátedras
de Literatura Española en las universidades de Notre Dame, Vanderbilt y Massachusetts. Fue además profesor de Estudios Hispánicos en Vassar College y en New York University.
En 1938 obtuvo el Premio Nacional de Literatura.
De su obra poética se destacan: «Sonetos amorosos» en 1936, «Más allá de las ruinas» en 1947, «La mutua primavera»
en 1948 y «Selección de poemas» en 1975.
Falleció en 1990. ©

"SONETOS AMOROSOS"
Encuentro en ti la luz estremecida...

Encuentro en ti la luz estremecida
y un honesto temblor siempre soñado,
vibrando en juventud, limpio y alado,
un bienestar de soledad henchida,

y estos ojos de hierba humedecida
que cumplen su mirada, armonizado
el viento y el celeste azul logrado,
como un jardín bajo la brisa herida.

Yo te he buscado, amante, en el tranquilo
encendimiento firme de tu frente,
como triste abandono de azucena,

y te encuentro, presente, en el sigilo
de mi ágil corazón, tan dulcemente
ungido por tu voz loca y serena.

La clara lluvia, en rosa y azucena…

La clara lluvia, en rosa y azucena,
asume en tu presencia la dulzura,
y una aurora de arroyos insegura
ampara aquella luz de sombra llena.

¡Oh la experiencia arrebatada, ajena
a la ilusión constante de ternura
que en mí, con esperanzas, inaugura
una joven quietud viva y serena!

¡Oh los pasos que, tímidos, perdieron
aquel tranquilo séquito de flores!
¡Oh amada floreciente y encendida!

Cuando las noches íntimas huyeron,
quebró la luz del alba sus temblores
y tus ojos brotaron en mi vida.

Mientras de luz y de esperanza herido...

Mientras de luz y de esperanza herido
mi corazón te piensa y te edifica,
un llanto luminoso purifica
tu cielo claro en claridad crecido.

Las aves hacia ti me han conducido,
cuando el silencio el cántico amplifica,
que en ti las luces íntimas explica,
y esta pasión, primaveral latido.

El alma te construye entre azucenas
sobre el paisaje que la brisa hiere,
donde los aires tiemblan en tu ensueño.

Tu nombre vivo fluye por mis venas,
y toda mi nostalgia te prefiere
en la espiga y la hierba de mi sueño.



martes, 9 de febrero de 2010

Haiku

            LA FASCINACIÓN DEL INSTANTE:

Haiku

 
 

              Hace varios años, de la mano de Masaoka Shiki (1867 – 1902) descubrí el Haiku, la poesía de la tierra del sol naciente, la expresión de un instante efímero.

              El origen del Haiku, con su severa pauta silábica, 5 – 7 – 5, se remonta al siglo XVI. En cuanto a forma, es un poema breve, generalmente de diecisiete sílabas, dispuestas en tres versos de cinco, siete y cinco sílabas, respectivamente, sin rima. En cuanto al fondo, se trata de una descripción brevísima de alguna escena, vista o imaginada. El haijin, nombre con el que se denomina el autor de un Haiku, no expresa la emoción, sino la estética que viene de la contemplación del mundo.

              Así mismo, el Haiku es un tipo de arte visual, porque la imagen del Haiku y de la pintura tiene un carácter común y junto a la instantaneidad y la analogía, la imagen visual es un elemento importante dentro de esta forma poética japonesa. Quizás, uno de los cuatro grandes maestros, Bashö, dio su mejor definición: "Haiku es simplemente lo que está sucediendo en este lugar, en este momento."

              José Juan Tablada usó el Haiku como revulsivo, para no envejecer, para adentrarse e indagar en distintas realidades y tener nuevas experiencias literarias. El resultado son 156 Haikus de gran belleza, marcados por ciertas constantes, como son la presencia de la rima, de la figura del narrador y la amplitud temática más allá de las cuatro estaciones. Este hecho le confiere el sello característico del autor y también de una cultura, pues a diferencia de la oriental, la occidental es más material y menos comprometida, le es muy difícil desvincularse de su medio y sociedad. Tablada consiguió acercar y fusionar dos maneras de ver el mundo, de observar y reflejar una realidad. Quería mostrar a Hispanoamérica la fascinación del instante y lo consiguió. Con ello se interna de lleno en una vanguardia tras su paso por el modernismo. Era un escritor que no podía conformarse con lo clásico y en Japón y en el Haiku encontró el trampolín hacia su objetivo: innovar.

              Sin duda, es un  placer leer y descubrir que el Haiku es real y verdadero más allá de  las fronteras de Japón.

 
 

Devuelve a la rama desnuda

Nocturna mariposa

Las hojas secas de tus alas. (Tablada)

viernes, 5 de febrero de 2010

"Sábado literario"


"Una segunda oportunidad."

El siroco irrumpió en la isla de los volcanes con vientos de guerra, quebró con su fuerza arrolladora el sosiego y la paz de sus pobladores. Ya nada volvería a ser igual en sus vidas, desde ahora, siempre habría un antes y un después de la guerra.
Juan era un hombre sencillo, buena persona, incansable trabajador de sus tierras que las disfrutaba con verdadera veneración. Nunca hubiera pensado que ese día, iba a ser uno de los peores que le tocaría vivir. Desde muy temprano limpiaba de rastrojos el arenado de la gavia, cuando vio a su primo Perico que se aproximaba moviendo exageradamente los brazos. Al llegar a su altura, le preguntó el motivo de tanto aspaviento. Perico le comentó que había llegado un bando militar reclutando a casi todos los hombres del pueblo, pues en España había estallado la guerra.
Tomó consciencia plena de la situación, al verse en la explanada del muelle con una infinita tristeza en el corazón, reflejando en su cara incertidumbre por lo que sucedía y cargando el hatillo con sus sueños y sus pocas pertenencias. Observó las caras de los más próximos, y vio que todos estaban resignados con su suerte y preparados para el inminente embarque. La travesía hasta la península fue muy dura, y la duración del viaje parecía que no tenía fin. Todos aguantaron estoicamente sin ningún tipo de queja, prácticamente sin comer ni dormir apenas, aguantando la incomodidad de ir hacinados como si fueran sardinas en lata.
Después de muchos días de navegación, llegaron al centro de ubicación de la tropa; sucios, extenuados y sin noticias de nada de lo que ocurría. Desconocían hasta lo más esencial, cuál sería su futuro más inmediato. Pasados unos días, tuvo la oportunidad de visitar un mercado de abasto que se encontraba cerca de su acuartelamiento. Le llamó poderosamente la atención ver a un señor mayor que portaba una jaula con un pajarito saltando dentro, cuya misión era elegir y sacar con el pico de entre muchos rollitos de papel; uno al azar que contenía un mensaje para la persona que había pagado por verlo. Juan se acercó y le tendió la mano con la moneda que le costaba la petición. A la orden de su dueño, el pajarito agarró uno de los rollitos de papel con su pico y esperó a que el peticionario lo cogiese. Abrió con gran nerviosismo y curiosidad el rollito de papel, pudiendo leer su contenido: “Enhorabuena, la vida te sorprenderá con una segunda oportunidad”.
Pasados unos días, se enteraron que eran tropas de refresco para el Frente del Ebro y que no tardarían mucho en incorporarse a su destino. Las pocas noticias de las que llegaban del Frente no eran muy alentadoras, siendo los combates muy encarnizados y el número de bajas muy elevado.
Su compañía se incorporó a su destino un día veinte de Julio, entrando en la batalla unos días más tarde. Pasado algún tiempo en combate, un día Juan se despertó en un hospital. Sólo recordaba verse en una trinchera en compañía de varios compañeros, cuando algo explotó cerca de ellos. La explosión le produjo una herida en la mano derecha, pues le había llegado metralla y había alcanzado parte de sus dedos.
Semanas más tarde, se encontraba rumbo a su tierra añorada, todavía convaleciente y liberado de la guerra. En su expediente hospitalario el diagnóstico de baja médica era el siguiente: “Soldado inútil para el combate debido a la pérdida parcial del dedo índice, no siendo apto para el frente de guerra debido a su incapacidad de apretar el gatillo de un fusil”.

Puedes leer más relatos en el blog:

http://blogdemjmoreno.blogspot.com/









jueves, 4 de febrero de 2010

"Microrelatos"


"La librería"


"Prohibida la entrada"
Se leía en el cartel.
No quedaban libros en los estantes.
El comité cívico ordenó cerrar las librerías por ser fuente del conocimiento.