lunes, 21 de marzo de 2011

Reflexiones de Greta.


Justo en el preciso instante en que me senté delante del ordenador, lo primero que me vino a la mente fue una reflexión muy precisa: “que fácil nos resulta escribir sobre los demás y, que complicado cuando intentamos escribir cosas de uno mismo”

Al recordar e intentar plasmar en el papel recuerdos y vivencias del pasado, el rubor nos recorre invadiendo las partes más intimas de nuestro ser, lo que nos hace sentir desvalidos y desprotegidos por hacer público nuestras cosas más personales. Pero soy de la opinión que secretos los justos. Aunque parezca una contradicción. La historia que es vivida en primera persona, la debe de narrar la afectada y no tercera persona que la puede desvirtuar. La que la vive debe tener el tacto suficiente para no involucrar, para que nadie salga perjudicado y pueda tener problemas por ello, pero al mismo tiempo que sea una historia lo más veraz posible. Toda historia buena o mala, intrínsecamente tiene algo que puede interesar y por tanto ayudar a los demás. También llegado un punto, cuando ya no hacen daño, las historias deben compartirse. Puesto que didácticamente pueden servir para el aprendizaje de otros, pues si no se diluyen, se evaporan en el tiempo y el vivirlas tanto como padecerlas no han servido de nada.

11 comentarios:

Fibonacci dijo...

Bien cierto lo que dices, es más facil escribir y criticar a los demás que mirarnos a nosotros mismos el ombligo...todos queremos salvaguardar nuestra personalidad y maneras de pensar, el motivo quizás sea ese (rubor) o miedo a desnudar nuestro interior y que todos puedan penetrar en nuestras defensas.
Yo particularmente, hace mucho que deje atrás los miedos al que diran, eso sí, siempre con el mayor respeto a los demás y duermo a pierna suelta...un saludo y una buena reflexión que con más tiempo podriamos analizar más detenidamente.

San dijo...

Estoy de acuerdo Balango en esta tu reflexión, da vértigo y pudor hablar de nosotros en primera persona, pero si nos paramos un poquito a pensar, ¿quien no vive amores, desengaños, alegrias, llantos, enfados? ¿quien no siente en ocasiones que la rabia corre por las venas? En fin todos distintos pero todos tán parecidos. Y es cierto leer o escuchar a otros nos ayuda más de lo que muchas veces creemos.
Un abrazo.

Alfredo dijo...

Si hay que dar alguna información acerca de uno mismo, nadie mejor que el propio protagonista, aunque a veces una excesiva cercanía impida tener una visión más amplia o un poco más alejada. Nadie conoce a nadie mejor que uno mismo, eso seguro.

Besos!!

CAS dijo...

Me encanta "oir" a Greta. Coincido, la entiendo, me resulta próxima. Y aunque estoy con el oído atento, no necesito saber de ella muchos secretos para tenerle verdadero aprecio.
Que no demore mucho en volver (si es que se va de nuevo de paseo...)
un fuerte abrazo

Natàlia Tàrraco dijo...

Creo o me equivoco,que al escribir en tercera o en primera persona, diálogos, micros, macros, lo que sea, de alguna manera nos explicamos, somos nosotros quienes transmitimos pedazos de nosotros mismos, el truco es hacerlo a través de los personajes, de las atmósferas, de... Despistamos con temas, con géneros, con meter gente diversa, pero a la larga, allí estamos.
Un escrito debería comunicar algo, eso que expulsamos porque nos quema o necesitamos expresarlo. Ahora bien, toda letra queda escrita en el aire, y pertenece al quien la lee, entonces la ve a su manera, a veces absolutamente distinta, es lo que tiene, me parece, entre otras cosillas, escribir.
Interesantísima reflexión, gracias Balamgo. !Salve! y besito.

Natàlia Tàrraco dijo...

Balamgo, añado, gracias por tus cariñosas palabras en mi blog, son una gran alegría y un estimulo. Besito reiterado o mejor, dos.

ADELFA MARTIN dijo...

Uyyyy, como me siento aludida en esto, porque lo experimentè en carne propia, durante mas de 20 años dudè en si escribir o no algo que fuera una especie de autobiografìa, lo inevitable es que tengan que surgir nombres y personas del entorno...ya lo hice, y hasta ahora he "escapado con vida", aunque para ser sincera, fue muchìsimo lo que no dije...

Mi publicidad, jejeje

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abrazos amigo

Elchiado dijo...

Lo que uno vive siempre puede servir, siempre puede hacer daño o sanar heridas. Y es independiente de si lo escribe o no, en mi opinión. Suele ser más fácil hablar de otros, sí; pero tarde o temprano todos acabamos volviendo la cabeza hacia los propios pasos y preguntándonos muchas cosas: en ese punto es donde empiezan a tomar valor las experiencias vividas y nuestra capacidad para hacerlas útiles y significativas. Un abrazo

Neogeminis dijo...

Si bien reconozco que es más fácil escribir en tercera persona o sobre cosas que no hemos vivido directamente, también valoro que cuando intentamos contar lo ocurrido a un tercero,el mecanismo que desarrollamos para llevar adelante la narración nos obliga -aunque sea por momentos-a fijar el punto de vista en esa tercera persona y eso es bueno, por lo menos implica que en algo intentamos comprenderla.


Muy interesante el tema.Me has hecho reflexionar! jejeje
Un abrazo.

San dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
deletrasarte dijo...

Amigo mío, me has puesto de patitas en el cordel y no sé malavarismos!
Pues, en mi opinión me va más hablar de la vida en genérico que de mi propia persona, mas acierta Natália Tárraco cuando dice...quizás nuestras letras se refieran a nosotros después de todo.
Gracias por hacerme girar el tornillo de mi pensadera.
Un abrazo desde Uruguay!!