martes 9 de febrero de 2010

Haiku

            LA FASCINACIÓN DEL INSTANTE:

Haiku

 
 

              Hace varios años, de la mano de Masaoka Shiki (1867 – 1902) descubrí el Haiku, la poesía de la tierra del sol naciente, la expresión de un instante efímero.

              El origen del Haiku, con su severa pauta silábica, 5 – 7 – 5, se remonta al siglo XVI. En cuanto a forma, es un poema breve, generalmente de diecisiete sílabas, dispuestas en tres versos de cinco, siete y cinco sílabas, respectivamente, sin rima. En cuanto al fondo, se trata de una descripción brevísima de alguna escena, vista o imaginada. El haijin, nombre con el que se denomina el autor de un Haiku, no expresa la emoción, sino la estética que viene de la contemplación del mundo.

              Así mismo, el Haiku es un tipo de arte visual, porque la imagen del Haiku y de la pintura tiene un carácter común y junto a la instantaneidad y la analogía, la imagen visual es un elemento importante dentro de esta forma poética japonesa. Quizás, uno de los cuatro grandes maestros, Bashö, dio su mejor definición: "Haiku es simplemente lo que está sucediendo en este lugar, en este momento."

              José Juan Tablada usó el Haiku como revulsivo, para no envejecer, para adentrarse e indagar en distintas realidades y tener nuevas experiencias literarias. El resultado son 156 Haikus de gran belleza, marcados por ciertas constantes, como son la presencia de la rima, de la figura del narrador y la amplitud temática más allá de las cuatro estaciones. Este hecho le confiere el sello característico del autor y también de una cultura, pues a diferencia de la oriental, la occidental es más material y menos comprometida, le es muy difícil desvincularse de su medio y sociedad. Tablada consiguió acercar y fusionar dos maneras de ver el mundo, de observar y reflejar una realidad. Quería mostrar a Hispanoamérica la fascinación del instante y lo consiguió. Con ello se interna de lleno en una vanguardia tras su paso por el modernismo. Era un escritor que no podía conformarse con lo clásico y en Japón y en el Haiku encontró el trampolín hacia su objetivo: innovar.

              Sin duda, es un  placer leer y descubrir que el Haiku es real y verdadero más allá de  las fronteras de Japón.

 
 

Devuelve a la rama desnuda

Nocturna mariposa

Las hojas secas de tus alas. (Tablada)

viernes 5 de febrero de 2010

"Sábado literario"


"Una segunda oportunidad."

El siroco irrumpió en la isla de los volcanes con vientos de guerra, quebró con su fuerza arrolladora el sosiego y la paz de sus pobladores. Ya nada volvería a ser igual en sus vidas, desde ahora, siempre habría un antes y un después de la guerra.
Juan era un hombre sencillo, buena persona, incansable trabajador de sus tierras que las disfrutaba con verdadera veneración. Nunca hubiera pensado que ese día, iba a ser uno de los peores que le tocaría vivir. Desde muy temprano limpiaba de rastrojos el arenado de la gavia, cuando vio a su primo Perico que se aproximaba moviendo exageradamente los brazos. Al llegar a su altura, le preguntó el motivo de tanto aspaviento. Perico le comentó que había llegado un bando militar reclutando a casi todos los hombres del pueblo, pues en España había estallado la guerra.
Tomó consciencia plena de la situación, al verse en la explanada del muelle con una infinita tristeza en el corazón, reflejando en su cara incertidumbre por lo que sucedía y cargando el hatillo con sus sueños y sus pocas pertenencias. Observó las caras de los más próximos, y vio que todos estaban resignados con su suerte y preparados para el inminente embarque. La travesía hasta la península fue muy dura, y la duración del viaje parecía que no tenía fin. Todos aguantaron estoicamente sin ningún tipo de queja, prácticamente sin comer ni dormir apenas, aguantando la incomodidad de ir hacinados como si fueran sardinas en lata.
Después de muchos días de navegación, llegaron al centro de ubicación de la tropa; sucios, extenuados y sin noticias de nada de lo que ocurría. Desconocían hasta lo más esencial, cuál sería su futuro más inmediato. Pasados unos días, tuvo la oportunidad de visitar un mercado de abasto que se encontraba cerca de su acuartelamiento. Le llamó poderosamente la atención ver a un señor mayor que portaba una jaula con un pajarito saltando dentro, cuya misión era elegir y sacar con el pico de entre muchos rollitos de papel; uno al azar que contenía un mensaje para la persona que había pagado por verlo. Juan se acercó y le tendió la mano con la moneda que le costaba la petición. A la orden de su dueño, el pajarito agarró uno de los rollitos de papel con su pico y esperó a que el peticionario lo cogiese. Abrió con gran nerviosismo y curiosidad el rollito de papel, pudiendo leer su contenido: “Enhorabuena, la vida te sorprenderá con una segunda oportunidad”.
Pasados unos días, se enteraron que eran tropas de refresco para el Frente del Ebro y que no tardarían mucho en incorporarse a su destino. Las pocas noticias de las que llegaban del Frente no eran muy alentadoras, siendo los combates muy encarnizados y el número de bajas muy elevado.
Su compañía se incorporó a su destino un día veinte de Julio, entrando en la batalla unos días más tarde. Pasado algún tiempo en combate, un día Juan se despertó en un hospital. Sólo recordaba verse en una trinchera en compañía de varios compañeros, cuando algo explotó cerca de ellos. La explosión le produjo una herida en la mano derecha, pues le había llegado metralla y había alcanzado parte de sus dedos.
Semanas más tarde, se encontraba rumbo a su tierra añorada, todavía convaleciente y liberado de la guerra. En su expediente hospitalario el diagnóstico de baja médica era el siguiente: “Soldado inútil para el combate debido a la pérdida parcial del dedo índice, no siendo apto para el frente de guerra debido a su incapacidad de apretar el gatillo de un fusil”.

Puedes leer más relatos en el blog:

http://blogdemjmoreno.blogspot.com/









jueves 4 de febrero de 2010

"Microrelatos"


"La librería"


"Prohibida la entrada"
Se leía en el cartel.
No quedaban libros en los estantes.
El comité cívico ordenó cerrar las librerías por ser fuente del conocimiento.

domingo 31 de enero de 2010

"Gato"



“GATO”

Sonaba la melodía,
Se oía al piano sonar.
A los acordes: subir y bajar,
Pues reinaba la alegría.

Era música para soñar,
De notas muy melodiosas.
El alma, se volvía hermosa,
Y los pensamientos quieren volar.

Las notas fluían contentas,
Como vuelos de mariposas.
Se hacían las miradas hermosas,
Con la intensidad de la menta.

De par en par, abre su puerta:
Otra nueva primavera.
Un hermoso gato, desde la gatera,
Dejaba salir su mirada entreabierta.

Era un gato muy zalamero,
De estilizada figura.
Con ojos de mucha frescura
Y de ánimo verbenero.

Un gato muy ilustrado
Y con mucha sabiduría.
Que su corazón compartía,
Como si fuese un gran hado.

De los gatos: El señor.
De natural elegancia,
Aderezada con soberbia prestancia;
Caminaba por la vida como un Lord.

martes 19 de enero de 2010

"La poesía"


En ocasiones, raramente, solía encenderse el salón al atardecer, y el sonido del piano
llenaba la casa, acogiéndome cuando yo llegaba al pie de la escalera de mármol hueca y
resonante, mientras el resplandor vago de la luz que se deslizaba allá arriba en la
galería, me aparecía como un cuerpo impalpable, cálido y dorado, cuya alma fuese la música.
¿Era la música? ¿Era lo inusitado? Ambas sensaciones, la de la música y la de lo inusitado, se unían dejando en mí una huella que el tiempo no ha podido borrar. Entreví
entonces la existencia de una realidad diferente de la percibida a diario, y ya oscuramente sentía cómo no bastaba a esa realidad el ser diferente, sino que algo alado y divino debía acompañarla y aureolarla, tal el nimbo trémulo que rodea un punto luminoso.
Así,en el sueño inconsciente del alma infantil, apareció ya el poder mágico que consuela de la vida, y desde entonces así lo veo flotar ante mis ojos: tal aquel resplandor vago que yo veía dibujarse en la oscuridad, sacudiendo con su ala palpitante las notas cristalinas y puras de la melodía.

jueves 14 de enero de 2010

"FERNANDO PESSOA"


"AUTOPSICOGRAFÍA

El poeta es un fingidor.
Finge tan completamente
Que hasta finge que es dolor
El dolor que de veras siente.

Y quienes leen lo que escribe,
Sienten, en el dolor leído,
No los dos que el poeta vive
Sino aquél que no han tenido.

Y así va por su camino,
Distrayendo a la razón,
Ese tren sin real destino
Que se llama corazón.

"Fernando Pessoa"

sábado 12 de diciembre de 2009

"LOLITA PLUMA"


LOLITA PLUMA (1904-1987)
Imagen creada por Javier Redondo

Personaje popular ligado al Parque de Sta. Catalina, símbolo de la libertad y la decrepitud, atracción y musa del turismo, así como protectora y amante de los animales.
Entrañable y querida por todos.

Tuvo por nombre el de Mª Dolores Rivero Hernández, llegó a este mundo el 4 de marzo 1904, accidentalmente en La Isleta pues su familia procedía de Arucas.

Sin embargo este nombre no dice nada, puesto que llevó con orgullo el de un personaje querido, misterioso y entrañable de Las Palmas de Gran Canaria: Lolita Pluma, “nuestra Lolita Pluma”.

Personaje donde los haya: exponente del surrealismo y el esperpento inclaniano, musa involuntaria y Señora con corte del Parque Sta. Catalina y sus aledaños.

Estaba marcada por la decrepitud y la humanidad; rodeada de una aureola de incertidumbre y misterio que no podía pasar desapercibida.

Sus orígenes daban paso a las más pintorescas y variadas leyendas acerca de su origen o de su situación: proveniente de familia acaudalada que no entendió de sus enamoramientos, abandonada por un hombre que la sumió en un mal de amores, su renuncia a los bienes materiales…

Vestía de forma estrafalaria y extravagante, con el pelo lleno de cintas de colores, su cara pintada en exceso con carmín rojo chillón en su boca y mejillas, ojos trazados con largas rayas, traslucía en su sonrisa sus encías sonrosadas sin diente alguno.

En sí misma, se convirtió en una atracción que no pasaba desapercibida. Era una mezcla de libertad, decadencia y humanidad. Vivió un momento en que era imposible ser diferente y no seguir las normas. Sus múltiples arrugas en la piel, dibujadas por el dolor y el pesar, se negaba a esconderlas.

Inseparable del Parque de Sta. Catalina, Catalina Park del apogeo del turismo en Las Palmas de Gran Canaria, por donde transitaba acompañada de sus verdaderos y fieles amigos: los gatos. Por ahí paseaba vendiendo chicles y fotografiándose por los turistas que la inmortalizaron por todo el mundo.

Murió el 21 de febrero de 1987, en el Hospital Insular de Gran Canaria.

En su amado Parque de Sta. Catalina hay una escultura de ella con sus gatos que la recuerda y la mantiene en el tiempo.

Nuestro cantante Braulio la inmortalizó en una canción:
Por el Santa Catalina / ella va de esquina a esquina / como una reina en su corte / atendiendo al personal / y encendiendo fantasías por el lugar.