martes, 29 de junio de 2010

"Retazos de la infancia"


Cuando eres muy chiquito
que bonitas son las cosas.
Ves todo de color de rosas,
todo parece bonito.
En un castillo dorado,
tenía mi fantasía.
Lleno todo de alegría,
lleno de sueños alados.
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Por un camino de flores
de colores muy diversos,
llegabas al universo
del mundo de los amores.
Era mi gran consejero,
un ave muy silenciosa.
Miraba todas las cosas,
con ojos de buen cubero.
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Con su porte milenario
y de verde su vestido,
tiene un gesto muy sentido,
el pino muy solitario.
Es un paisaje perdido
donde la verdad florece,
que todo lo reverdece,
hasta el campo del olvido.
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Higuera muy silenciosa,
con traje de mil lunares.
Eres reina de lugares,
de gente muy primorosa.
En tu sombra reposaba
con mis angustias vitales.
Evitándome los males,
los que la vida me daba.
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Tiempos que ya no volverán.
Añorados, tan queridos.
Muy fuertemente sentidos
y que no se repetirán.
Como fruto muy maduro
mi corazón se ha quedado,
ya no lo riega el pasado,
es turno para el futuro.

15 comentarios:

Maat dijo...

Unos versos hermosos, Balamgo.

Lo mejor de todo es vivir el presente con toda la intensidad que nos den nuestras fuerzas. El pasado, ya es historia. Y el futuro, está por llegar...

Me llevaste a reflexionar y a valorar el ahora y aquí. Gracias.

Un abrazo.

Maat

Elly dijo...

Tierna infancia, tierna juventud. Cuando todo parece más sencillo y las cosas pueden solucionarse con un "tonto el último", cuando el mayor daño que le puedes hacer a alguien, es confesarle que no has recogido tu cuarto... dulce infancia... quién no querría volver a acunarse en los brazos de su madre y dejarse mecer por su dulce canto?

Un saludo!

CAS dijo...

Miremos el futuro si?, pero ojos de niño.... qué te parece?

Aun en su nostalgia, son preciosos estos versos.

Un fuerte abrazo.

Taty Cascada dijo...

La niñez sigue íntegra en el corazón, el tiempo oxidará la piel pero jamás el alma.
Un beso.

Sneyder dijo...

Los recuerdos de infancia quedan guardados muy dentro del corazón.
Preciosos versos nostálgicos, de una infancia feliz.

Un beso

Neogeminis dijo...

Y cuánto se añora sentir esa sensación de seguridad que de adultos nunca más recuperamos!
Un abrazo.

TORO SALVAJE dijo...

No deberíamos haber crecido.
Como se añora, verdad?

Saludos.

tag dijo...

Pues a mi tambien me gusta recordar cosas de mi infancia.
Seguramente nos pasa a todos los que vivimos felices aquellos tiernos años, con gente que nos quería y nos enseñaba con paciencia y amor a no temer el futuro.
Y ahí estamos, porque el futuro nunca llega a pesar de los años que llevamos persiguiendolo, jaja.

Un besito

Any dijo...

La inocencia de la niñez y ese sentirse inmortales nunca se recupera. Pero en el camino vamos encontrando otras cosas, ni mejores ni peores, otras cosas simplemente.
Linda tu poesía
Un abrazo

manuel nieto dijo...

precioso, un abrazo

gustavo dijo...

balang0, ultimamemente al leer0s suel0 escribir mis c0mentari0s segun a d0nde me lleveis...me bas0 en las sensaci0nes que me pr0v0cais...
y asi, y la verdad es que n0 se el p0rque, tu me has llevad0a a la gl0ria fuertes...
medi0 bes0.

Mateo dijo...

Balamgo, es entrañable recordar los años de juventud, cuando todo parecía posible con sólo desearlo, cuando el tiempo no pasaba y deseábamos crecer y emular a nuestros héroes...ahora, añoramos esa edad, pero sabemos que vivir es eso, pasar y mirar hacia adelante.
La última estrofa es genial.
Un abrazo

Zonda aKa El Invasor dijo...

Eii ahi algo en mi blog q te puede interesar
espero q te sientas parte de todo
un abrazo!

Migue dijo...

Tu hermoso poema Balamgo me trajo recuerdos de niño, recuerdos lindos y feos pero sin duda con cierta nostalgia que me hace bien, es difícil explicarlo. A pesar de esto se me viene a la mente esa canción que dice que ¨el futuro llegó hace rato¨. Quizás sea así y ese futuro ya lo estemos viviendo ahora mismo, por las dudas tratemos de disfrurarlo hoy!
Un saludo grande
Migue

Elchiado dijo...

Hooola Balamgo!! Gracias por tu guiño en los haikus, un detalle. Es hermoso tener memoria, porque con ella siempre podemos volver a ser niños cuando lo necesitemos. Un abrazo fuerte!