viernes, 20 de mayo de 2011

"La Ruina"


LA CASA que la luz fuerte derriba
me da un gusto de polvo en la garganta, me deslumbra
como un dolor su lenta decisión de morir, su fatigosa
decisión de morir, su pena inmensa.
Raída para siempre, qué trabajo
le cuesta desprenderse de sí, cómo no sabe
y equivoca sus daños y confía
pero de pronto vuelve
a conocer este salvaje desgarramiento final y se decide
con aparente calma, silenciosa y magnífica en su
horror, hecha polvo.

10 comentarios:

OceanoAzul.Sonhos dijo...

Tal como a casa em ruínas também a vida se degrada, a luz deixa aos poucos de brilhar e a imponencia duma vida desmorona.
um abraço
oa.s

aina dijo...

Y tú, con tus palabras, a esa casa en ruinas le has dado vida.

Natàlia Tàrraco dijo...

Se derrumba hecha polvo, y levanta polvo su entrega vencida.
Podemos levantar los muros encalados y alegres, nos debemos ese esfuerzo o bajamos los brazos.
Es una apuesta.

A veces es bella la hecatombe, fascina.
Insisto, me encanta tu imagen a lo Bogard, con o sin cigarrillo.

Alfredo dijo...

Cuando me encuentro con ruinas de ese tipo no puedo evitar cuanto hay de dignidad en ellas, en ese testimonio de resistencia al abandono. Una dignidad sin duda triste, como tú dices hecha de polvo, olvido y pena pero magnífica en su silencio. Lo has dicho muy bien.

Buen finde!!

ADELFA MARTIN dijo...

Magnìfica manera de decirlo...Asi,silenciosa y tristemente pero con dignidad, vemos como se derrumban algunas vidas a nuestro alrededor, especialmente cuando los años comienzas a pesar demasiado.

abrazos

enletrasarte dijo...

Si vieras que aún se oyen ecos de risas, también huelen los vapores del puchero...ah, si vieras que en el brocal del pozo se siente la frescura del manantial...qué ironía, cuando el pico del tiempo zapa y zapa la argamasa, el ladrillo y el viejo hierro se convierte en orín herrumbre.
Muy buen poema, tiene filo, que trae nostalgiosas reflexiones.
Felicitaciones y un gran abrazo

Neogeminis dijo...

Una casa derruida es un poco el cadáver de quienes allí habitaron. Triste es verlas así, a punto de dejar de ser ni el rastro de lo que alguna vez fueron.

un abrazo.

Fibonacci dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con Alfredo, además me despiertan un sentimiento muy especial, es como si me transportara a su plenitud y alegre me saludara.
Otras, es como si imaginara que siempre estuvo así, que nunca fué habitada.
Me ha impactado la foto, ha sido como si ya conociera el lugar, la casa... un saludo

San dijo...

El intento de resistir lo que parece evidente, su derrumbre, pero ahí está aguantando. Similitud con muchas vidas, aguntan los duros golpes de su destino, pero de pie con la cabeza alta.
Precisa fotografía.
Un abrazo.

Any dijo...

Todo tiene un final, todo termina. También las casas. Esta de la foto debe haber sido muy linda. Me gusta imaginar las historias que guardan las paredes de las casas en ruinas.
Un abrazo