domingo, 15 de mayo de 2011

Las islas en que vivo.



Un día habrá una isla
que no sea silencio amordazado.
Que me entierren en ella,
donde mi libertad dé sus rumores
a todos los que pisen sus orillas.
Solo no estoy. Están conmigo siempre
horizontes y manos de esperanza,
aquellos que no cesan
de mirarse la cara en sus heridas,
aquellos que no pierden
el corazón y el rumbo en las tormentas,
los que lloran de rabia
y se tragan el tiempo en carne viva.
Y cuando mis palabras se liberen
del combate en que muero y en que vivo
la alegría del mar le pido a todos
cuantos partan su pan en esa isla
que no sea silencio amordazado.


12 comentarios:

Eko dijo...

La imagen ideal que apoya el texto bien.
El traductor puedo entender su mensaje casi a la perfección.
Desafortunadamente, a menudo escrito "dialecto" no es un traductor puede traducir a diferentes idiomas. "Imagen del lenguaje" Sin embargo, entendemos muy bien.
la continuación de Niza de tu blog ...!

Sucede dijo...

Qué gran poema amigo!!
Un abrazo!!!

ADELFA MARTIN dijo...

¡¡esplèndido!!

aquellos que no pierden
el corazón y el rumbo en las tormentas


Me han encantado estos versos

abrazos

Alfredo dijo...

Hablar, callar dos caras de una moneda que siempre está en el aire y no se sabe de que lado va a caer, ni que puertas puede abrir cada una.

Buena semana!!

OceanoAzul.Sonhos dijo...

Uma ilha onde, quem não perde a esperança, poderá libertar as suas palavras e o seu coração longe das tempestades. Bela poesia!
abraço
oa.s

Carlos Daniel dijo...

jo, que bueno, viene de perlas para estos tiempos...

Toni Barnils dijo...

Ostras qué bonito. Yo tambien quiero gozar de compañeros y compañía así.

Un abrazo

enletrasarte dijo...

Pienso que de esta manera, tu alma se libera en palabras, tal vez tu carne tenga heridas que mirarse, la cuestión será cooptar nuevas almas para que al final de la escena y cuando al polvo vayáis no existan mordazas, desesperanzas ni heridas.
Quizá no fue tu intención, pero realmente rasguña el alma tu poesía, pero te agradezco eso en tanto me reconforta saberme sensible a las quimeras de los demás.
Abrazo oriental y solidario

Natàlia Tàrraco dijo...

Donde partir el pan, esa isla herida y a la vez furiosa.
Sublime, Balamgo.
La imagen con la que te presentas me recuerda a Bogard pero en colores ¿fumas?, creo que lo dejaste, una colilla veo, sin embargo, en esa isla soñada ¿la mía?

aina dijo...

Cuánta fuerza poseen estas letras!

Verónica Marsá dijo...

Genial la imagen. No me gustan mucho quienes se relamen las heridas, se pierde mucho tiempo en ello... una tirita y listo!

Un abrazo y feliz día.

CAS dijo...

Antes de oir tus rumones, he oído tu voz, profunda y me ha gustado. Seguramente dejarás huella suficiente para andar por esa isla y seguir sabiendo de ti.
un fuerte abrazo.