
Todos los días, todas las mañanas, pasaba por la misma casa el repartidor de periódicos. Desde que entraba al jardín para dejar el periódico, era la primera vez que veía al niño; que con la mano y el dedo apuntándole en forma de pistola le hacía: - ¡ Pum, pum, pum! Simulando disparos contra él. Eso continuó así mientras iba por allí cada mañana.
Un día, el repartidor, pensó y se dijo: "Hoy le voy a seguir el juego, porque ya me tiene cansado, de que todos los días me dispare. Aunque sea de mentiras".
Al llegar al día siguiente por la mañana entró en el jardín como siempre y, observó que el niño estaba en el techo. El repartidor le apuntó con la mano y el dedo formando la pistola y le dijo: - ¡ Pum, pum, pum y pum ! El niño cayó desde el techo hacia el suelo, el repartidor asustado corrió hacia él y le preguntó: "Niño, niño; ¿ te has hecho daño, estás bien...?
El niño le respondió un poco aturdido: " Yo nunca lo hice a propósito, ni te tiré a matar ".

10 comentarios:
Interesante, da qué reflexionar, y me parece que esta historia es de las que tienen muchas interpretaciones.
Pum, pum alguien me reta,
Pum, Pum disparo al poeta,
pum, pum maldita la treta,
Pum, pum se enfría su jeta.
Un saludo Balamgo
Vaya ocurrencia de niño esperar al cartero subido en el techo. ¡Cosas de niños!
Fue entretenido leerte, Balamgo.
Un abrazo.
Maat
Qué imaginación la del niño.
Cuando cayó del techo, me asusté, suerte que solo quedó aturdido.
Los niños fantasean, a milímetros de la realidad.
muy bueno, un abrazo
Las fantasías infantiles tienen una profundidad que los adultos, lamentablemente, ya hemos olvidado.
Un abrazo!!
jejejee...por suerte aún preservó su inocencia y fantasía!
Un abarzo
es un autentico lujo tener estas lecturas antes de ir a descansar!
un saludo amigo
Por vezes temos que entrar nas fantasias das crianças para os conseguir compreender.
Excelente!
um abraço
oa.s
Está muy bien, esta historieta, da para mucho debate.
Saludos afectuosos.
Leonor.
Muy bueno! Yo no quería, sólo jugaba... Pero en manos de los adultos, la fantasía y el juego toman otras dimensiones ya no tan inocentes.
Un abrazo. Menos mal que todo quedó en un par de chichones.
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