- ¡Qué asco de vida! – Exclamó Fefa dentro del coche, y siguió hablando en voz alta.
- Todos los días igual. Estoy hasta la coronilla de madrugar para llegar al cutre trabajo, donde me encontraré con la sabandija de mi jefe, y tener que soportar estoicamente su libidinosa mirada. Y por si fuera poco, tengo que soportar a las dos meapilas de compañeras durante ocho horas. No puedo más... ¿No sé si hoy podré aguantarlo...? – Suspiró y dejó su cabeza apoyada en el volante para aliviar su agobio.
- Seguía farfullando su aflicción, cuando un pensamiento le vino a la cabeza.
- Lo exteriorizó cómo si alguien la escuchara. – Prometo y soy capaz de vender mi alma al diablo, para que la situación cambie. – Dijo enfáticamente Fefa. - ¡Jesús! - Que tonterías digo. - Arrepintiéndose al momento y lentamente seguir avanzando en el coche.
- Instintivamente giró su cabeza a la izquierda. Justo en ese momento, se puso a su altura un deportivo de gama alta gris plateado. Miró hacia su interior, nunca en su vida había visto un hombre tan guapo. Sobremanera llamó intensamente su atención el color azul turquesa de sus ojos, pero el destello especial de su mirada le sobrecogió el alma. Se dio cuenta de que su invocación había fructificado, y lo que se promete había que cumplirlo.

13 comentarios:
Y la situación cambió. Jamás tuvo un día nefasto, ni agobios ni rutinas. No madrugó ni halló tráfico alguno. Su trabajo era su pasión, llegaba tarde y nadie le pedía explicaciones. Fue divertido para Fefa acosar a su jefe...
Un abrazo.
que sus deseos se cumplan.
un saludo
marian
Y es que hay que ver en los atascos la de tonterías y rarezas que somos capaces de realizar. ¡Vaya venta de alma!
Fue entretenido leerte, Balamgo.
Un abrazo.
Maat
Sinceramente, creo que Fefa no debe de arrepentirse de esa alianza. Le espera hasta su último día una vida todo tipo de placeres. Después.... ¿Y si el después no existe?.
Bien urdida tu historia de compra-venta.
Un abrazo.
un pintún el diablo ¿no? jeje
excelente micro-relato, un abrazo amigo
Hoy hablando con un joven escritor me decía que la vida es lo que nos queda después de nuestras rutinas diarias y que a eso le dedicamos muy poco tiempo.
Creo q tu personaje va a dedicar tiempo a su vida :)
Un abrazo!!
Buena historia, desde la cotidianeidad hasta un finalmágico y muy abierto.
Un abrazo.
Siempre hay que tener cuidado de lo que se dice, una vez dicho, dicho queda, de nada sirve que uno se arrepienta después.
Gostei do seu post...Passei pra conhecer teu espaço e achei lindíssimo. Tomei a liberdade e já estou seguindo... Convido a conhecer meu blog e seguir-me se gostares. Um beijo no coração!
Smareis
¿Quién dice que las manos en las que acabes hayan de ser buenas? ;)
Nada de ojos azules, me quedo con los negros xD
A veces, sin pensar bien lo que decimos o deseamos, cavamos nuestra propia tumba a partir de una infructuosa invocación! jejejee
Esperemos que ese diablo se esmere, al menos en hacer feliz un rato a Fefa, que bien parece , al menos, merecerlo!
Un abrazo.
Excelente relato. (invocaste a alguien antes de escribirlo? jajaj)
un fuerte abrazo, he disfrutado muchísimo leyendote.
Sempre devemos medir palavras e o sentido das mesmas. Magnifico relato.
Abraço
oa.s
Publicar un comentario en la entrada