miércoles, 8 de febrero de 2012

Es un ir y no llegar,
al camino deseado.
Al principio,con orillas de brocado,
más tarde, motivo de mucho pesar.
Triste contempla la llanura,
con ojos de mil colores.
Aspirando infinidad de olores,
saboreando su frescura.
Extasiado, contempla a la violeta pura,
con sus colores tornasolados.
Se parece a sus sueños deseados,
pues le da colorido a la llanura.

6 comentarios:

Alfredo dijo...

Los caminos son así, unas veces llevan a alguna parte, otras veces son callejones sin salida y otras veces solo nos dejan la opción de seguir caminando con la lejana esperanza de que el vagar tendrá algún día un final y podamos, al fin, descansar del peregrinaje.

Saludos!!

ADELFA MARTIN dijo...

Triste contempla la llanura,
con ojos de mil colores.


Hermosa reflexiòn hecha poema mientras se contempla el paisaje que apenas se vislumbra ...
¡me encata la foto!

mis saludos

Verónica Marsá dijo...

Que sensación más triste me ha producido. Ese verde que se imagina al alcance de quienes tienen los medios para llegar y cobijarse en él o simplemente mirarle y respirar su verde. Los demás mirando sin poder cruzar la distancia que nos separa y contentándonos con mirar...

Voy a por un café, a ver si me animo.

Un abrazo.

OceanoAzul.Sonhos dijo...

Poema envolvente para uma foto mistica.

Muito bom!
abraço meu amigo
cvb

Delgado dijo...

Bonito paseo por la fresca y resguardadora neblina penumbrosa

Mateo dijo...

Saludos Balamgo...A veces la neblina nos oculta el camino; pero, si mantenemos la firmeza y la confianza en buscar el destino soñado, lo volveremos a encontrar. Mientras, no es baladí extasiarse con la visión de mil colores.