sábado, 17 de julio de 2010

"Añoranza"


"Añoranza"

" Fue a buscarla y ya no estaba..."
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Con un grito poderoso
a todo viento presente,
liberó toda su mente,
hasta el sueño más hermoso.
Cómo el cisne en su agonía
soltó canto de esperanza,
se le escapó la añoranza:
¡Tanto era lo que perdía!
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¿Dónde estás cajita mía...?
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Prisionera de mis males,
te cuidaba con esmero.
Era yo, prisionero;
de tu cárcel de zarzales.
Adornabas mi consuelo
llenándolo de rocío.
Ya todo quedó vacío.
Tú, has remontado el vuelo.
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¿Dónde estás cajita mía...


9 comentarios:

Juliancito dijo...

Muy buen poema.
Felicitaciones a España campeón.
Saludos desde Argentina.

ADELFA MARTIN dijo...

sabrà dios donde se fue
o porquè tanta porfìa
y yo sigo preguntando...
¿donde estas cajita mìa?


abrazos amigo

Pedro dijo...

Habrá que seguir buscando la cajita, fuera bromas. En serio, muy bonito, entrañable, palabras sinceras y dulces.
Saludos.

Taty Cascada dijo...

Los recuerdos son esa preciada cajita, cada vivencia del alma queda prendida en esa cajita de piedras preciosas.
Un abrazo.

Any dijo...

Añoranza mezclada con un sentimiento de angustia por lo perdido.
Muy lindas imágenes, llega el mensaje de forma contundente al lector.
un abrazo

Elly dijo...

¿Dónde estás cajita mia? Supongo que ya no queda otra cosa que buscar, intentando no desesperar, para no perdernos nosotros mismos por el camino. Y si no la encuentro, habrá que hacer otra cajita más hermosa que al anterior o al menos, intentar conseguirlo.

Muy buen poema, transmitiendo como siempre, bellos sentimientos. Un saludo!

Neogeminis dijo...

Venía por un soneto y me he encontrado con tu añoranza!
Espero hayas encontrado tu cajita!jejeje

Un abrazo.

CAS dijo...

Me contagié tu añoranza... y necesito más datos, por si se de ella, para avisarte.
Un fuerte abrazo.

EVA MAGALLANES dijo...

¡Me ha gustado!, eso sucede cuando al leer "algo" genera una sintonía profunda y las simples letras adquieren un sentido pletórico. ¡Ir a buscar la añoranza y no encontrarla!, una mezcla de liberación y pena, libre de la melancólica nostalgia, triste porque con ella se va también parte de la propia vida. En Chile hay una canción popular que dice: tengo una petaquita (cajita) para ir guardando las penas y pesares que voy pasando, pero algún día, pero algún día, abro la petaquita y la encuentro vacía.
¡Muchos besos!