" El sueño"
Una vez, tuve un sueño... ¡ Un sueño muy bonito ! Pudo haber sido grande, pero se quedó chiquito. Llegó como flor de primavera, como rosa principesca. Y encendió como la yesca, hasta la más yerma quimera. En el puño muy cerrado, lo guardé celosamente. Ni tan siquiera la mente, podía abrir el candado. Quise que conociera a la luna, amiga del alma mía. Y lo arropé, para la noche fría, con la estrella que brilla como ninguna. En mi alma de cruzado, lo abotoné con ternura. Era un sueño de locura, dejando el día a día de lado. Viviendo en las entretelas de pliegues de seda pura, pasé una y más amargura y sufrir el duermevela. Al abrir el puño un día, el sueño, ya no estaba. Se me quedó la sangre helada y empezó la terrible agonía. Mi sueño, ya no era mío, se me había evaporado. Lo vi en otro tejado, y no tenía el semblante sentío.