La fe y las montañas Al principio la Fe movía montañas sólo cuando era absolutamente necesario, con lo que el paisaje permanecía igual a sí mismo durante milenios. Pero cuando la Fe comenzó a propagarse y a la gente le pareció divertida la idea de mover montañas, éstas no hacían sino cambiar de sitio, y cada vez era más difícil encontrarlas en el lugar en que uno las había dejado la noche anterior; cosa que por supuesto creaba más dificultades que las que resolvía. La buena gente prefirió entonces abandonar la Fe y ahora las montañas permanecen por lo general en su sitio. (A.Monterroso)
Comentarios
En todo caso, este mensaje tuyo en imágenes, es interesante y agradable.
Bienvenido sea pues!
un fuerte abrazo, mi querido amigo.
un abrazo
Un abrazo.
He reflexionado en tres imagenes muchas cosas. Nos vemos, me voy unos días a darle cuerda a mi corazón, hasta ahora.
Un abrazo!!
¡Un saludo!
Los tres.
Saludos.
abrazos