La fe y las montañas Al principio la Fe movía montañas sólo cuando era absolutamente necesario, con lo que el paisaje permanecía igual a sí mismo durante milenios. Pero cuando la Fe comenzó a propagarse y a la gente le pareció divertida la idea de mover montañas, éstas no hacían sino cambiar de sitio, y cada vez era más difícil encontrarlas en el lugar en que uno las había dejado la noche anterior; cosa que por supuesto creaba más dificultades que las que resolvía. La buena gente prefirió entonces abandonar la Fe y ahora las montañas permanecen por lo general en su sitio. (A.Monterroso)
Comentarios
Y esa música de los polacos de Kroke que siempre me emociona.
Un abrazo!!
Me vino a la cabeza la odisea de un paraguas -de esos casi descartables-que compré en Italia una tarde que llovía en Capri, lo tuve a cuestas en Nápoles, lo perdí, encontré uno que alguien olvidó en el bus, que lo reemplazó hasta que se deshizo en Roma y tuve que tirarlo también...a medida que iba recorriendo ciudades y lluvia, iba encontrándome con gran cantidad de paraguas igualmente desechados a medida que se rompían...me quedé pensando en el largo recorrido que fueron haciendo desde que alguna tarde salieron relucientes de alguna manufacturera china! jejejeje
Un abrazo.
Balamgo, que no puedo viajar ni en paraguas ni en piragua, ando justísima con el módem no me baja nada de nada.
Lástima, viajar siempre es necesario aunque no nos movamos del sítio. !Salve yodada atlántica!
Un beso Balango-.
De paraguas perdidos y adoptados sé algo.
Un encanto de video. Si... a mi me también me parece que ese paraguas viajó de Asturias a Canarias derechito!!!
BESOS