Entradas populares de este blog
A.Monterroso.
La fe y las montañas Al principio la Fe movía montañas sólo cuando era absolutamente necesario, con lo que el paisaje permanecía igual a sí mismo durante milenios. Pero cuando la Fe comenzó a propagarse y a la gente le pareció divertida la idea de mover montañas, éstas no hacían sino cambiar de sitio, y cada vez era más difícil encontrarlas en el lugar en que uno las había dejado la noche anterior; cosa que por supuesto creaba más dificultades que las que resolvía. La buena gente prefirió entonces abandonar la Fe y ahora las montañas permanecen por lo general en su sitio. (A.Monterroso)

Comentarios
como he imaginado serpientes, me fui rápidamente, pero te dejo un gran saludo
Solemne esta fotografía.
Nada dentro, dentro el viento, la luna, dentro un beso, dos besos...
Inquietante.
Ya sé que soy muy prosaico, pero me recuerdan mucho a mi cesto de ropa sucia ;D
Un abrazo
Un abrazo!!
Un abrazo
Un abrazo. Extrañaba no pasar por aquí.
un cordial saludo