sábado, 12 de diciembre de 2009

"LOLITA PLUMA"


LOLITA PLUMA (1904-1987)
Imagen creada por Javier Redondo

Personaje popular ligado al Parque de Sta. Catalina, símbolo de la libertad y la decrepitud, atracción y musa del turismo, así como protectora y amante de los animales.
Entrañable y querida por todos.

Tuvo por nombre el de Mª Dolores Rivero Hernández, llegó a este mundo el 4 de marzo 1904, accidentalmente en La Isleta pues su familia procedía de Arucas.

Sin embargo este nombre no dice nada, puesto que llevó con orgullo el de un personaje querido, misterioso y entrañable de Las Palmas de Gran Canaria: Lolita Pluma, “nuestra Lolita Pluma”.

Personaje donde los haya: exponente del surrealismo y el esperpento inclaniano, musa involuntaria y Señora con corte del Parque Sta. Catalina y sus aledaños.

Estaba marcada por la decrepitud y la humanidad; rodeada de una aureola de incertidumbre y misterio que no podía pasar desapercibida.

Sus orígenes daban paso a las más pintorescas y variadas leyendas acerca de su origen o de su situación: proveniente de familia acaudalada que no entendió de sus enamoramientos, abandonada por un hombre que la sumió en un mal de amores, su renuncia a los bienes materiales…

Vestía de forma estrafalaria y extravagante, con el pelo lleno de cintas de colores, su cara pintada en exceso con carmín rojo chillón en su boca y mejillas, ojos trazados con largas rayas, traslucía en su sonrisa sus encías sonrosadas sin diente alguno.

En sí misma, se convirtió en una atracción que no pasaba desapercibida. Era una mezcla de libertad, decadencia y humanidad. Vivió un momento en que era imposible ser diferente y no seguir las normas. Sus múltiples arrugas en la piel, dibujadas por el dolor y el pesar, se negaba a esconderlas.

Inseparable del Parque de Sta. Catalina, Catalina Park del apogeo del turismo en Las Palmas de Gran Canaria, por donde transitaba acompañada de sus verdaderos y fieles amigos: los gatos. Por ahí paseaba vendiendo chicles y fotografiándose por los turistas que la inmortalizaron por todo el mundo.

Murió el 21 de febrero de 1987, en el Hospital Insular de Gran Canaria.

En su amado Parque de Sta. Catalina hay una escultura de ella con sus gatos que la recuerda y la mantiene en el tiempo.

Nuestro cantante Braulio la inmortalizó en una canción:
Por el Santa Catalina / ella va de esquina a esquina / como una reina en su corte / atendiendo al personal / y encendiendo fantasías por el lugar.

viernes, 20 de noviembre de 2009

"HAIKU"


Desde el punto de vista formal, de su estructura, el haiku japonés es un poema de tres versos, con un total de diecisiete sílabas, siendo el primer y tercer versos de cinco y el segundo de siete.(5-7-5).

El haiku japonés tiene sus raíces en las viejas religiones de oriente,(Taoismo, Confucionismo, Budismo), también recibe la influencia de la poesía clásica china.

Del taoismo, el haiku toma el estar encantado con la naturaleza y armonizar espiritualmente nuestra propia existencia con el curso natural del universo, del confucionismo recibe los conceptos de vida ascética y frugal, de observación, de identificación con la naturaleza, también el confucionismo influye al haiku en el aspecto formal de concisión y simplicidad, del budismo y especialmente del Zen, se alimenta el haiku respecto de su espiritualidad, lo dota de simbolismo y misterio.

El siglo VIII es una época de consolidación de la influencia china en Japón y en el aspecto puramente literario, en la poesía china existe un antecedente directo del haiku a través de los jueju, cuartetos de versos de cinco y siete sílabas.

Desde el punto de vista formal, de su estructura, el haiku japonés es un poema de tres versos, con un total de diecisiete sílabas, siendo el primer y tercer versos de cinco y el segundo de siete.(5-7-5). En lo que se refiere al aspecto temático, se relaciona con la naturaleza y se hace mención a una estación del año, nombrando primavera, verano, otoño, invierno, o por medio de lo que se llama kigo(palabra relativa a una estación del año), y el Año Nuevo, concepto este último muy tradicional y con connotaciones propias en la tradición nipona.

Le debemos al monje Matsuo Bashô(1644-1694), la consagración de haiku a gran poesía y no a un simple juego de palabras que algunos consideraban en su momento, en efecto, a partir de él se le reconoce al haiku su altura poética y estética.

Borges:

¿Es un imperio esa luz
que se apaga
o es una luciérnaga?

Hoy no me alegran
los almendros del huerto
son tu recuerdo.

La luna nueva
ella también la mira
desde otro puerto.

Paz:

Hecho de aire
entre pinos y rocas
brota el poema.

Sobre la arena
escritura de pájaros.
Memorias del viento

Luna reloj de arena
la noche se vacía
la hora se ilumina.

Benedetti:

Conforme truena
los oídos del bosque
se vuelven hojas.

Una campana
tan solo una campana
se opone al viento.

Los pies de lluvia
nos devuelven el frío
de la desdicha.

viernes, 6 de noviembre de 2009

"Sabado literarios de Mercedes" "El lugar desde el que escribo"




"Plaza del Charco"


El peculiar ruido de la motosierra, retumbaba en toda la Plaza del Charco. Una nube de polvo atacaba sin piedad a todos los transeúntes, y llegaba a todos los rincones del lugar. Mientras tanto, el operario subido en su grúa, seguía impertérrito quitándole a las palmeras sus hojas secas, que caían al suelo con gran estruendo.
Al mismo tiempo que esto sucedía, y mientras me tomaba un barraquito en la cafetería Dinámico, ubicada en un lateral de la Plaza del Charco, observé que junto al tanque de la ñamera, un grupo de negros discutían acaloradamente. Parecía que la discusión no iba a tener nunca fin, pero cuando se acercó otro con gorro azul, todos callaron y se dispersaron.
Después del incidente, el negro del gorro azul, se acercó a mi mesa para ver si le compraba alguna cosa de las que ofertaba para la venta. Sus gestos desafiantes, la mirada retadora y unas maneras soberbias, intimidaban hasta al más valiente, y le quitaba a cualquiera las ganas de comprarle algo.
No podía con mi curiosidad, y pregunté quién era el negro del gorro azul, al primero que se me acercó para venderme algo. Su respuesta me dejó impresionado. Me dijo que no me acercase a él, porque era un mercenario de la muerte, y en África todos sabían quién era Neru.

domingo, 1 de noviembre de 2009

"EPICTETO" FILÓSOFO GRIEGO.


"La vida feliz será imposible mientras no simplifiquemos
nuestros hábitos y no moderemos nuestros deseos"

DESEO

"No pretendas que las cosas ocurran como tu quieras.Desea,
más bien,que se produzcan tal como se producen, y serás feliz".

VERDAD

"La verdad triunfa por sí misma, la mentira, necesita siempre
complicidad".

ESPERANZA

"Un barco no debería navegar con una sola ancla,ni la vida con
una sola esperanza".

FELICIDAD

"La felicidad no consiste en adquirir y gozar, sino en no desear nada,
pues consiste en ser libre".

AMIGOS

"El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos".


EPICTETO (c. 55 d.C.-135 d.C.), pensador griego cuya filosofía del estoicismo resaltó la libertad, la moral y la humanidad. Epicteto quizá nació en Hierápolis, Frigia (hoy en Turquía). Aunque era de origen esclavo, de joven estudió los escritos de los estoicos y después de conseguir su libertad fue a enseñar filosofía a Roma hasta el año 90 d.C. En esta fecha el emperador romano Tito Flavio Domiciano, temeroso de los peligros que a su parecer entrañaban las enseñanzas de los estoicos, envió a Epicteto y a otros filósofos al exilio. Epicteto se instaló en Nicópolis, al sur de Epiro, donde murió.

Las enseñanzas de Epicteto se han conservado en dos obras compiladas por su alumno, el historiador y filósofo griego Flavio Arriano: Manual de Epicteto, que se conserva completo, y las Disertaciones o Diatribas, de las que se guardan cuatro de los ocho libros que las componían. Según estas obras, Epicteto estuvo muy interesado por el problema de la moral —definir el bien. Afirmaba que los humanos son seres limitados e irracionales, pero que el universo, regido por Dios a través de la razón pura, es perfecto. Como los seres humanos no pueden conocer ni controlar su destino, deben dejar de esforzarse en conseguir el conocimiento del sentido de este mundo y, en su lugar, aceptar con paz de espíritu el hecho de su propia impotencia ante el destino. Como corolario de esta doctrina, Epicteto mantuvo que los seres humanos, han de ser tolerantes con los errores de los demás a causa de su propia debilidad.

jueves, 22 de octubre de 2009

"CANCIÓN DEL DÍA NOCHE"(VICENTE ALEIXANDRE)"


Mi juventud fue reina.
Por un día siquiera. Se enamoró de un
Norte.
Brújula de la Rosa. De los vientos. Girando.
Se enamoró de un día.
Se fue, reina en las aguas. Azor del aire.Pluma.
Se enamoró de noche. Bajo la mar, las luces.

Todas las hondas luces de luceros hondísimos.
En el abismo estrellas. Como los peces altos.
Se enamoró del cielo, donde pisaba luces.
Y reposó en los vientos, mientras durmió en las
olas.

Mientras cayó en cascada, y sonrió,en espumas.

Se enamoró de un orden. Y subvertió sus
gradas.
Y si ascendió al abismo, se despeñó a los
cielos.

Ay, unidad del día en que, en amor, fue noche.


VICENTE ALEIXANDRE.

Nació en Sevilla en 1898. A los dos años es trasladado a Málaga, en donde transcurrió su niñez. A los doce años se fue a vivir a Madrid con su familia. Estudia derecho e intendencia mercantil en Madrid y ejerce la docencia en este campo en la Escuela Superior de Comercio de la misma ciudad. Fue miembro de la Real Academia Española a partir de 1949. Formó parte de los poetas denominados de la Generación del ’27, con García Lorca, Cernuda, Guillén, Salinas y otros. En 1934 obtuvo el Premio Nacional de España y en 1977, el Premio Nobel de Literatura. Delicado siempre de salud, muere en 1984.

Su obra está muy influida por el surrealismo. En su poesía, consiguientemente, destacan metáforas visionarias, a veces con imágenes cósmicas, muy originales. Usa casi siempre el versolibrismo. Generalmente hablando podría decirse que la poesía de Aleixandre se hace "difícil", sobre todo hacia el final de su producción.

Los críticos suelen destacar tres etapas en su obra poética: la primera, en que domina la negación y el pesimismo. Una angustia existencial, típica de la filosofía de ese tiempo. Comienza su surrealismo a hacer incursiones. Una segunda fase en donde se destaca la visión cósmica y telúrica. Deja la soledad existencial y enfatiza la solidaridad humana, pero a base de la unión con el cosmos. Deja de lado casi por completo el surrealismo, haciéndose más comprensible su poesía. Y termina con una época más bien de reconstrucción, de vuelta a la niñez y juventud, añorando ambas ante la finalidad de la existencia.

Después de una larga vida enfermiza, muere en Madrid a la edad de ochenta y seis años.

martes, 13 de octubre de 2009

IBN HAZM DE CÓRDOBA- "El collar de la paloma"


Hice de la desesperación mi castillo y mi coraza,

no quiero disfrazarme de víctima de la injusticia.

Más que todo vale para mi,

eso poquito que me permite no necesitar a nadie.

Estando firmes mi religión y mi honor,

en nada tengo lo que se va de mi lado.

El ayer se fue, el mañana no se si lo alcanzaré

¿de qué voy a afligirme?

Ibn Hazm



*************************************

AMOR FALAZ

Tu amor, al que no he de acercarme, es falaz.

Tú sirves de lecho a todo el que llega.

No te contentas con un solo amante

y tienes en torno tuya una gran turba.

Si yo fuese príncipe, este príncipe no pretendería

verte, por miedo del tropel.

Te pareces a los deseos, que, por muchos que sean,

aceptan a todo el que se llega a ellos

y no rechazan a nadie que venga,

aunque la trompeta haya convocado a todo el género humano.



EL OLVIDO

Si antes me hubieran dicho:

“Olvidarás a quién amas”,

mil veces hubiera jurado:

“Eso no sucederá nunca”.

Pero ya que tras un largo desdén

fuerza es que venga el olvido,

bendito sea tu desdén,

pues que trabaja y se fatiga en curarme.

Ahora me maravillo del olvido,

como antes me maravillaba de la firmeza,

y veo ya tu amor como unas brasas

que arden, pero bajo la ceniza.



HERIDA INCURABLE

La herida que me has hecho tiene cura y no hay reproche.

La que es incurable es la herida del amor.

En medio de su tez blanca son los lunares

como nenúfares en un jardín de narcisos.

Cuántas veces aquel por cuyo amor me muero de triste

me dijo con palabras cortantes y despectivas,

cuando mis peticiones se hacían más apremiantes,

insistiendo unas veces y otras adulándolo:

“¿No basta mi desvío para aplacar tu sed

y ahuyentar el deseo que te anda por el pecho?”

Yo le contestaba: “Si así fuese, no habría

entre los hombres dos vecinos enemigos.

Los ejércitos se miran uno a otro antes de reñir

y luego la muerte abre entre ellos caminos de ruina.



ANGEL O PERSONA

¿Perteneces al mundo de los ángeles o al de los hombres?

Dímelo, porque la confusión se burla de mi entendimiento.

Veo una figura humana, pero, si uso de mi razón,

hallo que es tu cuerpo un cuerpo celeste.

¡Bendito sea el que contrapesó el modo de ser de sus criaturas

e hizo que, por naturaleza, fueses maravillosa luz!

No puedo dudar que eres puro espíritu atraído a nosotros

por una semejanza que enlaza a las almas.

No hay más prueba que atestigüe tu encarnación corporal

ni otro argumento que el de que eres visible.

Si nuestros ojos no contemplaran tu ser, diríamos

que eras la Sublime Razón Verdadera.



HERIDO DE AMOR

¿Hay quién pague el precio de sangre del asesinado por el amor?

¿Hay quién rescate al cautivo del amor?

¿O podrá acaso el destino hacerme retroceder hacia mi amada

como en aquel día que pasamos junto al río?

Lo pasé nadando y estaba sediento:

¡Qué maravilla uno que nada y tiene sed!

El amor, dueño mío, me dejó tan extenuado

que no pueden verme los ojos de los que me visitan

¿Cómo se las arregló el amor para llegar

a quién es invisible para todos?

El médico se ha aburrido de intentar curarme

Y hasta mis émulos sienten piedad de mi dolencia.



AMOR ABIERTAMENTE DECLARADO

Los que no saben qué es amor me censuran porque te amo,

pero, a mi juicio, tanto me da el que te injuria como el que se calla.

Me dicen: “Has dejado a un lado todo disimulo,

aunque te mostrabas a las gentes celoso observante de la ley religiosa”.

Yo les digo: “Ocultar mi amor sería hipocresía pura

y uno como yo detesta los hipócritas.

¿Cuándo vedó Mahoma el amor?

¿Consta acaso su ilicitud en el claro texto revelado?

Mientras no cometa cosas prohibidas, por las cuales tema

llegar el día de la resurrección con la cara perpleja,

no hago caso, en materia de amor, de lo que digan los censores,

y, por vida mía, me es igual que hablen a gritos o en voz baja.

¿Es acaso responsable el hombre de algo que no haya elegido libremente?

¿Por ventura el que se calla será reprendido por las palabras que no profirió?





Ibn Hazm

(Abu Muhammad 'ali Ibn Hazm; Córdoba, 994 - Manta Lisham, 1064) Teólogo, filósofo y poeta musulmán. Fue conocido en Europa por su gran obra histórico-crítica sobre las religiones y todavía más por su tratado amoroso juvenil El collar de la paloma, que nos ha revelado numerosos detalles de la vida social y espiritual de la época y cuya influencia fue importante en la literatura medieval de los reinos cristianos, especialmente en el desarrollo del tema lírico del «amor cortés».

Hijo de un dignatario de la corte califal de los Omeya, vivió en su juventud la agitación de las guerras civiles que en los primeros decenios del siglo XI derribaron la dinastía de los califas cordobeses. En el curso de aquellos años de perturbaciones, y en medio de las alternancias de la fortuna y la desventura (fue durante pocos meses visir de uno de los últimos efímeros Omeya, y antes y después prisionero y fugitivo), se formó su carácter áspero y batallador sobre un fondo de aguda pasión sentimental e intelectual distintivo de su obra científica y literaria.

A los veintiocho años compuso El collar de la paloma, en la fortaleza de Játiva y en un intervalo de la lucha política. Todo el resto de su vasta producción teológica, jurídica, histórica y polémica, en cambio, pertenece a los años de su errante destierro, período en el cual, proscrito de su ciudad natal por motivos políticos y religiosos (era ferviente partidario de una escuela jurídico-teológica heterodoxa, la zahirita, adversaria de la que predominaba en España, la malikita), vagó por las cortes de los príncipes musulmanes de la Península; conocemos su estancia en Almería, Talavera y Mallorca, y su retiro, en los últimos años, a un territorio de sus antepasados, Manta Lisham, cerca de la actual Casa Montija, donde murió.

sábado, 10 de octubre de 2009

CHARLES BAUDELAIRE



Al Lector

Necedad, error, pecado y tacañería ocupan
nuestras almas, nuestros cuerpos alteran,
y complacientes nutrimos los remordimientos
como los mendigos sus piojos.

Tercos son los pecadores y cobarde el arrepentimiento;
con creces exigimos se nos paguen las confesiones,
y al cieno alegres regresamos creyendo borrar
con viles llantos todas nuestras culpas.

Satán Trigemisto en cojín del Mal se halla,
mucho mece a nuestro hechizado espíritu,
y ese sabio alquimista vaporiza
el precioso metal de nuestra voluntad.

¡El Diablo maneja los hilos que nos mueven!
Incluso en seres inmundos hallamos seducción;
diariamente hacia el infierno vamos, y sin miedo,
bajando a través de tinieblas hediondas.

A fondo, como a una naranja seca, exprimimos
algún placer clandestino que de pasada robamos
tal un mísero libertino que besa y mordisquea
los martirizados senos de una ramera vieja.

En nuestras mentes se agita un pueblo de demonios,
apiñado e hirviente como un millón de helmintos,
y cuando respiramos fluye en los pulmones
la Muerte, río invisible, con sus apagadas quejas.

Si el estupro, el veneno, el puñal y el incendio
aún no bordaron sus atractivos diseños
en triste cañamazo de nuestra mala suerte,
es que sólo tenemos, ¡ay!, almas no atrevidas.

Hay chacales y panteras, linces y monos,
hay escorpiones y buitres, y también serpientes,
son monstruos que gruñen, aúllan y reptan
en la infame leonera de nuestros vicios,

¡pero uno sobresale por feo, perverso e inmundo!
Aunque no chille mucho y tampoco gesticule,
seguro que a gusto haría de la tierra un caos
y que al mundo se tragaría con sólo bostezar;

¡es el Tedio!, tiene en los ojos lágrimas falsas,
y fuma la pipa mientras con patíbulos sueña.
Lector, ya conoces a tan delicado monstruo,
-lector hipócrita-¡tú, mi prójimo, mi hermano!



CHARLES BAUDELAIRE

Nació en París en 1821.Huérfano de padre a los seis años, vivió como un abandono el segundo matrimonio de su madre.
Estudió en Lyon y más tarde en París.Rebelde e inconformista, con Las Flores del mal,publicada en 1857 y por la cual se vio acusado de "ultraje a la moral", inauguró una poesía de fuerte tono autobiográfico.
"Poeta maldido" por su franqueza y desprecio de las convenciones, traductor de otro gran "maldito", Edgar Allan Poe,y amigo de Flaubert y Gautier, entre otros artistas, fue rechazado por la Academia Francesa, a la que había presentado su candidatura. Durante unos años vivió en Bélgica, aunque regresó finalmente a Francia y en 1867 murió en Paris.

viernes, 2 de octubre de 2009

Sábado Literario - Historia de mis muebles



La mecedora

Sin duda ninguna, Agosto había sido un mes nefasto. No le había traído nada bueno, todo lo contrario, llegó cargado de cosas negativas. Por si fuera poco, casi simultáneamente se quedó sin trabajo y sin pareja.

Lo primero que se dijo: es que no debía deprimirse y no pensar en cosas extrañas. Tenía que ser fuerte y positivo. Sólo tenía que darse un poco de tiempo, para enfriar la cabeza y no tomar ninguna decisión precipitada. Por algún lado, ya vendría alguna solución; puesto que si una puerta se cerraba, ya otra se abriría.

Le agobiaba estar mucho tiempo en casa y se acostumbró a dar largos paseos, que le servían de alivio y terapia para sus problemas. Cuando paseaba, analizaba una y otra vez, la situación que le había tocado vivir, y se preguntaba el por qué le había tocado a él. Llegando a la conclusión que debía ser un problema coyuntural, un cúmulo de situaciones adversas, con un final nada feliz, y uno más de los miles de casos que había por ahí. Con el paso del tiempo, se fue serenando y asimilando su nueva condición; de hombre sin trabajo y desparejado.

No había dormido bien la noche pasada, se encontraba algo raro por la mañana y pensó que el día se le podía complicar un poco. Pensó que no iba a agobiarse más de lo necesario, y tenía que tratar de olvidarse aunque fuera unas horas de su problema. Sin pensárselo dos veces, se enfiló hacia la calle, y estando en ella empezó a encontrarse mucho mejor, el aire que respiraba era tonificante y milagroso.

La calle Barranquillo siempre le había gustado. La diversidad de tiendas que encontraba a su paso, su barroquismo y, la gente que pululaba en ella le fascinaba. Le entretenía y disfrutaba de todo con placer, entraba en cada una de las tiendas y lo observaba todo, recreándose con deleite en lo que ellas podía encontrar. Por encima de todas, había una que le encantaba, le atraía como un poderoso imán y pasaba más tiempo allí contemplando todo lo que había dentro. Era una tienda de muebles de segunda mano. De entre todos los muebles que se encontraban allí, sentía verdadera veneración por una mecedora antigua.

Desde la primera vez que la vio, sintió un irrefrenable deseo de comprarla, de hacerla suya. Inmediatamente pensó que tenía que ser para él, no podía ser para otra persona. Por otro lado, le daba la impresión que la mecedora, ya había elegido dueño. Era una sensación que no adivinaba a comprender ni explicar, tampoco el inusitado interés que sentía por el mueble en especial, y el ansia de posesión irrefrenable que sentía para conseguirla a toda costa. Parecía que se había vuelto a enamorar de una mujer.

Cundo llegó a casa cargado con ella, la puso en su sitio preferido del salón, parecía que toda la vida había estado allí, que era su espacio natural de siempre. Al compararla con los demás muebles, destacaba por encima de todos, no tenía rival. Lacada en negro, llena de preciosas filigranas en toda su forma, sin duda era una pieza única y espléndida.

Nunca imaginó ni por asomo, la cantidad de sensaciones placenteras que le provocó sentarse por primera vez en la mecedora. Al compás de su dulce balanceo, se relajó como nunca y cerró los ojos. Unas manos preciosas le acariciaban y abrazaban como nunca lo habían hecho. Le transportaban a un mundo de sensaciones inimaginables e inigualables, y que nunca había experimentado ni conocido. Le daba mucha pereza abrir los ojos, no quería que se evaporase lo que le estaba sucediendo, quería disfrutarlo el máximo de tiempo posible. Pensó que aunque abriese los ojos, el efecto placentero no se iría y podría conseguir disfrutarlo todos los días. Abrió los ojos y lo primero que vio muy cerca de su cara, fue una horrible calavera que lo miraba fijamente, con una sonrisa sarcástica en su boca desdentada.

lunes, 21 de septiembre de 2009

" ESOPO "


Probablemente esclavo, de origen frigio, la figura de Esopo está rodeada del mismo halo de misterio que la de la de ese otro escritor griego, creador de la épica clásica, Homero. Y, del mismo modo que sucede con Homero, existen investigaciones que niegan incluso la existencia real de Esopo.
Esopo, figura real o literaria, vivió en Grecia, en el siglo VI a. de C. Parece que pasó gran parte de su vida al servicio de un ciudadano de Samos y murió en Delfos, arrojado por un precipicio, víctima de una falsa acusación de robo sacrílego.
En reconocimiento a su obra el pueblo de Atenas encargó al escultor Lisipo un busto del poeta, que fue colocado en el ágora ateniense y hoy puede contemplarse en el Museo Albani de Roma.
El verdadero y más importante mérito de la fábula clásica griega es el haber supuesto el comienzo de una larga tradición, que se prolongaría hasta épocas recientes. Y a Esopo le corresponde, precisamente, el honor de haber sido, si no el creador, sí el cristalizador del género, que a partir de él posee ya un molde definitivo que todos los fabulistas posteriores adoptarán.
Las fábulas de Esopo son relatos breves, concisos, que pretenden, exponiendo la acción de unos personajes cuya conducta se valora, ofrecer una lección moral. Dicho de otro modo: las fábulas esópicas son la expresión de una máxima de conducta ejemplificada por medio de una breve historia.

FABULA LVIII

La mona y la zorra

Una mona pedía a una zorra, que puesto que tenía tan larga cola, le diese un poco de ella para cubrir sus nalgas. Tú ves, amiga , le decía, que tienes demasiado rabo; y que yo no tengo el que necesito.La zorra se echó a reir a carcajadas, y le dijo:Aunque tuviese cien veces más cola de la que tengo, y la arrastrase por el suelo entre espinas y lodos, quisiera más sufrir esta incomodidad que darte la cola que necesitas.

- Son muy pocos los que dan de lo que les sobra a los necesitados.

jueves, 27 de agosto de 2009

"El raro"




"El raro"

La situación era realmente singular, en el lugar donde vivía lo consideraban una persona rara, extraña y diferente a los demás. Todo lo que hacía, cualquier cosa por muy trivial que fuera, era observada y escrutada por los demás de una manera exhaustiva, pues creían que atentaba contra su forma de vida y podía acarrearles un gran mal social.
Llegado un punto, sonaron campanas de arrebato de los de siempre; de los salvas patrias, arribistas y medradores. Pues cuando creen que sus intereses corren peligro, se movilizan y se apoyan en los demás para defender sus queridas pertenencias sin ningún tipo de moralidad social; arguyendo que hay que tratar de solucionar el gran problema que tienen en su ámbito cotidiano;diciéndoles a los demás que puede ser una epidemia peligrosa, que puede expandirse rápidamente y poner en peligro a sus familias.
No podían entender, no les cabían en sus mentes obtusas, que una persona con una brillante profesión y que podía ganar mucho dinero, pudiera entregarse de lleno a tratar de ayudar a los más necesitados, a los olvidados de Dios. No podían entender, que hubiera gente así; que les removiera de esa manera la conciencia. Creían que no podía estar cuerdo pues se rebelaba y luchaba contra la injusticia, y ellos no podían tolerar que un advenedizo les hiciera quedar como insolidarios, ante los ojos de su gente. Que les restregara de esa manera la solidaridad con los más desfavorecidos.

jueves, 20 de agosto de 2009

"Decíamos ayer..."



PERSEIDAS


Pasado un tiempo, retorno a mi pequeño rincón de las alegrías. El que nunca he dejado, sólo ha sido un paréntesis.
Lo hago algo diferente, pues en la vida acontecen cambios y nada es igual que ayer, pero con la misma pasión del principio retomo lo que deje en su momento.
Saludos afectuosos.


FRAY LUIS DE LEÓN

Luis de León nació en Belmonte, provincia de Cuenca (España), de familia rica e influyente; su padre ejerció como abogado y más tarde como juez, siendo tíos suyos catedrático de derecho canónico el uno y abogado en la corte real el otro. Entre sus antepasados contábanse algunos conversos, es decir, judíos que se habían convertido, de buen o mal grado, a la fe católica. Hacia 1541 ó 1542 Luis ingresa en la orden de los agustinos, doctorándose más tarde en teología. Entre sus profesores estuvieron Melchor Cano y Domingo de Soto. En 1561 compite por una cátedra vacante de teología en Salamanca, ganando el puesto al desplegar su enorme talento.

En marzo de 1572 fue detenido por la Inquisición y encarcelado en los calabozos que en Valladolid tenía el Santo Oficio. Los cargos que había contra él tenían que ver con su predilección por la Biblia hebraica en lugar de la Vulgata y la traducción al castellano que había realizado del libro del Cantar de los Cantares. En una época en la que en España se vive una auténtica caza de brujas ante las temidas desviaciones de los protestantes y otros grupos heréticos, es fácil que un personaje con los antecedentes y características de fray Luis sea punto de mira del terrible tribunal. Añádase a esto las envidias y rivalidades existentes entre dominicos y agustinos, unido a la inteligencia de fray Luis, y tendremos todos los ingredientes necesarios para que caiga bajo sospecha. El proceso de la Inquisición contra fray Luis ha llegado hasta nosotros y aquí van algunas frases de los cargos que se le imputaban: 'En la ciudad de Salamanca a diez y siete días del mes de diciembre de mill e quinientos e setenta e un años, ante el muy magnífico e muy Rdo. señor maestro Francisco Sancho, comisario deste Santo Oficio... paresció siendo llamado el muy reverendo padre fray Bartolomé de Medina, maestro en santa theologia, en la Universidad de Salamanca... y entre las cosas que testificó en su dicho, dijo e declaró contra el maestro fray Luis de León lo siguiente... Item declaró que sabe anda en lengua vulgar el libro de los Cánticos de Salomón, compuesto por el muy Rdo. padre maestro fray Luis de León, porque lo ha leído este declarante. Item declaró que en esta Universidad algunos maestros, señaladamente Grajal y Martínez, y fray Luis de León, en sus paresceres y disputas quitan alguna autoridad a la edición de la Vulgata, diciendo que se puede hacer otra mejor y que tiene hartas falsedades...'

Durante cinco años fray Luis permanece aislado en una celda de la Inquisición sin saber quién le acusa y, durante algún tiempo, de qué se le acusa. No obstante, será en la cárcel donde escribirá algunos de sus mejores y más famosos poemas, como aquel que comienza:

Aquí la envidia y la mentira
me tuvieron encerrado.
Dichoso el humilde estado
del sabio que se retira
de aqueste mundo malvado,
y con pobre mesa y casa
en el campo deleitoso
con sólo Dios se compasa,
y a solas su vida pasa,
ni envidiado ni envidioso.

Sin embargo, en 1576 sale libre del proceso con más vigor y energía moral que antes, si bien su salud queda quebrantada. Famosa se ha hecho la frase de su vuelta a la cátedra de Salamanca con aquel: 'Decíamos ayer...' que indica su triunfo interior contra la maldad de sus enemigos.

Tras obtener la cátedra de Sagrada Escritura en 1580 y ser elegido provincial de su orden en Castilla muere en Madrigal de las Altas Torres. La labor de traducción bíblica de fray Luis se centra en el Cantar de los Cantares, como ya hemos dicho, pero también en el libro de Job y en algunos Salmos. Nótese que son todo libros sapienciales y compuestos en su forma original en poesía. Aquí es donde se aprecia el alma a la vez poética y espiritual de fray Luis, que es un enamorado de la Sagrada Escritura y de la poesía.
Con su conocimiento del hebreo, fray Luis explora el campo semántico de las palabras para verter al castellano el espíritu original de los textos antiguos. Su intención es facilitar el conocimiento de los textos sagrados con el deseo de alcanzar "el bien de los demás y la verdad pura". La fidelidad al texto hebreo en su traducción la describe así en el prólogo:
"Lo que yo hago en esto son dos cosas: la una es volver en nuestra lengua, palabra por palabra, el texto de este libro; en la segunda declaro con brevedad no cada palabra por sí, sino los pasos donde se ofrece alguna oscuridad en la letra, a fin que quede claro su sentido así en la corteza y sobrehaz, poniendo al principio el capítulo todo entero, y después de él su declaración. Acerca de lo primero procuré conformarme cuanto pude con el original hebreo, cotejando juntamente todas las traducciones griegas y latinas que de él hay, que son muchas, y pretendí que respondiese esta interpretación con el original, no sólo en las sentencias y palabras, sino aun en el concierto y aire de ellas, imitando sus figuras y maneras de hablar cuanto es posible a nuestralengua, que, a la verdad, responde con la hebrea en muchas cosas."

martes, 21 de julio de 2009

BRUJAS, CURANDERAS Y SANTIGUADORAS EN CANARIAS.



"Brujas"




La caza de brujas en Canarias no fue tan masiva como en la vieja Europa, pero sí digna de estudio por las variantes que introduce. El caso de esta mujer es paradigmático; recoge en la confesión la mayor parte de las atrocidades de las que se acusaba a las brujas, pero aderezadas con elementos culturales propios: el diablo convertido en camello, por ejemplo o el tuétano y sebo de camella y cabra, animales propios de la isla.
Las noticias sobre la brujería y hechicería en las Islas Afortunadas fueron analizadas por muchos estudiosos partiendo de sus propias creencias y prejuicios. Pese a que el Archivo Histórico Nacional y el Archivo del Museo Canario recogen numerosos procesos contra mujeres acusadas de superstición (amplio epígrafe donde tenían cabida la brujería y la hechicería), la interpretación dada al fenómeno lo aleja en ocasiones de la raíz canaria para situar todas las culpas en las moriscas, esclavas africanas, berberiscas y/o peninsulares que poblaron las islas después de la conquista. "(...) fueron estos moriscos de Berbería los que infestaron, moral y espiritualmente, los hogares de cristianos viejos, verdaderos adalides de la fe católica. (...) Las moriscas fueron las que más relajaron y envenenaron el ambiente social y religioso con sus prácticas, conjuros, ligamentos, maneras de vivir, etc." (Sebastián Jiménez Sánchez, 1955).
Y si bien es cierto que la influencia de estos colectivos fue notable, no podemos olvidar la historia y la tradición mágica que tenía lugar en Canarias antes de la llegada de los conquistadores con su cruz y su espada. Las crónicas de los historiadores nos han transmitido una visión de las mujeres aborígenes bastante peculiar. Desde los oráculos de Tamonante y Tibiabín en Fuerteventura hasta la combatividad de las mujeres palmeras, nos encontramos con una gran variedad de relatos que ponen de manifiesto el significativo papel que desempeñaron las mujeres en la conquista. La presencia de éstas en los ritos mágico-religiosos también es destacable, y así nos encontramos en Gran Canaria con la existencia de las maguadas o harimaguadas, lo que nos habla de una tradición en la que el culto a la fertilidad y los ritos de purificación están presentes en la vida cotidiana.
En definitiva, en Canarias nos encontramos ante un caso, no de matriarcado, pues no existía esa desigualdad entre hombres y mujeres propia de la cultura patriarcal, sino de matrilineazgo y matrifocalidad. La herencia se transmite de la madre a los hijos, el derecho de propiedad es de titularidad femenina, se adora la diosa madre de la fecundidad y de la tierra (ejemplos arqueológicos como el ídolo de Tara así parecen confirmarlo), se exalta la maternidad y la mujer goza de las máximas libertades en el terreno sexual. Nada obliga a la mujer a guardar fidelidad conyugal ni existen los mismos conceptos de virginidad, castidad, repudio y legitimidad de los hijos que podían tener los conquistadores.
Después de la conquista y tras el exterminio de gran parte de la población aborigen, la mezcla de razas fue evidente, pero aún así pervivieron muchas costumbres y tradiciones, por las cuales fueron satanizadas muchas mujeres y acusadas de brujas. Tengamos en cuenta que la conquista de Canarias finalizó en los inicios de la caza de brujas en Europa. Y aquí no nos íbamos a quedar atrás.
La misoginia europea
La ola de terror misógino que asoló fundamentalmente Europa, aunque también afectó a América (recuérdese si no a las "brujas de Salem"), durante los siglos XVI, XVII y XVIII no tiene una fácil explicación, pero demuestra hasta qué punto los hombres ejercían el poder sobre las mujeres, qué grado de sadismo sexual y violencia llegaron a emplear en sus torturas y hasta qué punto el miedo y el odio se convirtió en el principal acicate de la mayor matanza de mujeres de la historia, por una causa diferente a la guerra. Si a eso le añadimos los cambios económicos, políticos y religiosos (la Reforma y la Contrarreforma) que sufría Europa ya tenemos preparado el contexto.
Los aquelarres, los pactos con el diablo, los niños a los que les chupaban la sangre, las cópulas con el demonio,... fueron la excusa perfecta para el ensañamiento de los jueces, inquisidores, torturadores, carceleros,... sobre mujeres "viejas, pobres, analfabetas, viudas y curanderas". Ese quizás fue el mayor delito, ser mujer con esas características. Se calcula que cien mil mujeres pudieron haber sido ejecutadas, y si bien entre un 10% y un 20%, según las poblaciones, de acusados fueron varones, más del 80% fueron de sexo femenino. Pero al margen de las ejecuciones nos quedan otros cientos de miles de mujeres (se calcula que más del doble de las ejecutadas) desterradas, multadas, humilladas y estigmatizadas con el sambenito de bruja.
El control sobre sus cuerpos, especialmente sobre la sexualidad, la marginación del mundo productivo y la desvalorización de sus conocimientos médicos fueron estrategias empleadas para sumir a las mujeres en la más absoluta indefensión y soledad frente a terribles acusaciones. Sin embargo, hoy hemos de agradecer a aquellas mujeres los conocimientos que nos legaron y la simiente que sembraron en otras mujeres en la búsqueda de nuestro poder: el uso de plantas como la belladona, el cornezuelo, la dedalera,... con fines terapéuticos, la capacidad de curar y curarnos a nosotras mismas, la posibilidad de elegir nuestras vivencias sexuales, la libertad de asociarnos y la posibilidad de acceder al mundo laboral. El ansia de libertad e independencia hace tres siglos lo pagaron muy caro...
Hechicería y brujería: el exterminio del poder femenino.
Judíos, portugueses, moriscos, esclavos africanos, castellanos, andaluces,... toda una mezcla de gentes y costumbres fue a poblar las islas una vez finalizada la conquista. Si a eso le añadimos la posterior influencia de países de América como Venezuela, Cuba o Brasil, fruto de la emigración de canarios allá nos encontramos con una tradición curanderil sincrética en la que perviven elementos aborígenes (quizá los más escasos) con elementos europeos (cristianos), africanos y latinos. Todo un cocktel explosivo para unas islas mágicas y estratégicas.
Entre 1499 y 1714 fueron denunciadas por hechicería 1.136 mujeres frente a 109 hombres. El término bruja no aparece hasta 1529, y aunque no parece establecerse una delimitación clara entre las brujas y las hechiceras, parece que hay rasgos de las brujas (volar, chupar las sangre de los recién nacidos,...) que las hechiceras no los practican. Aunque ambas prácticas son consideradas maléficas, por los inquisidores, la hechicería puede tener un carácter benéfico y curativo, aunque lo más normal es que se utilice para atraer o conservar el amor de una persona, para adivinaciones o curaciones. La brujería, quizás derivado de la histeria colectiva y misógina que recorría Europa, se la consideraba instrumento del demonio. Satanás campaba a sus anchas por la Tierra y las brujas eran sus servidoras. Claro que, nada más lejos de la realidad.
La mayor parte de las mujeres procesadas por hechicería o brujería fueron de baja condición social, de mediana edad y de grupos étnicos marginados, siendo arrancadas muchas de sus confesiones a través del tormento, con lo cual se puede afirmar que son los jueces inquisidores los creadores de la confesión. Si bien se llegó a generar un miedo colectivo ante las presuntas brujas o hechiceras no se produjeron explosiones de histeria ni persecuciones masivas como en la vieja Europa, aunque la Inquisición jugó un importante papel moderador en este sentido.
En general, tras el delito de superstición se escondían aquellas prácticas relacionadas con la magia amatoria, la adivinación o la sanación, aunque en el siglo XVIII la hechicería se torna más siniestra y se la relaciona con toda suerte de maleficios. Los supuestos pactos con el diablo empiezan a proliferar, aunque también podemos encontrar referencias interesantes desde el siglo XVI. En la visita que realizamos al Museo Canario en Las Palmas de Gran Canaria, tuvimos la oportunidad de tener en nuestras manos cientos de legajos sobre procesos inquisitoriales y cuál no sería nuestra sorpresa al comprobar la existencia de un patrón prefijado en las acusaciones. Si comparamos procesos distintos vemos que se repiten las mismas: "menosprecio del sacramento del bautismo, pacto con el demonio en forma de camello o cabrón negro, chupar la sangre a bebés, mujer pertinaz que creía en los engaños del demonio, estropear las cosechas". Estas acusaciones, hechas al mismo tiempo contra Lucía de Herrera y Lucía de Cabrera (dos mujeres diferentes pese a la coincidencia en el nombre) motivaron la muerte de la segunda víctima de la tortura, el uno de enero de 1578, siendo enterrada por mandato del Inquisidor en el hospital donde falleció. Lo curioso de ambos casos es que en la acusación de chupar la sangre a un bebé no citan ningún dato de identificación del bebé ni de su madre, simplemente hablan de "una mujer parida de 6 días". "A la hora de media noche poco más o menos estando las puertas de dicha casa cerradas, una hacienda en el campo, la dicha Lucía de Cabrera juntándose con el demonio se fue para la casa (ilegible) el dicho demonio abrió las puertas del aposento donde la dicha mujer parida estaba (ilegible) y viendo ocularmente la dicha mujer que la dicha Lucía le chupara su criatura no pudiendo menearse a quitársela, le dijo muchas veces con ruegos que no le chupara su criatura y (ilegible) hasta tanto que (ilegible) dejósela ya chupado la dicha Lucía de Cabrera".
El patrón prefijado de acusaciones motivó que muchas de las confesiones se ajustaran al mismo. Las mujeres presionadas por la tortura, el escándalo, el aislamiento social, la falta de apoyo de su entorno,...declaraban lo que el juez quería escuchar. Un elemento importante en la cultura canaria son los bailes de brujas. Todavía perviven en nuestra geografía lugares con nombres alusivos a esos supuestos encuentros de mujeres que danzaban y cantaban por nuestros montes (El Bailadero en Tenerife, El Llano de las Brujas en La Palma,...). Las palmadas y las patadas en el suelo formaban parte de algunos rituales de magia amatoria y de conjuro de males:
"Con dos de veo
y con cinco de encanto,
la sangre te bebo,
el corazón te parto,
que hagas lo que te mando,
como mando la suela
de mi zapato
"
(Y se dan tres patadas en el suelo)

Las oraciones, producto del sincretismo religioso, son sumamente utilizadas también para conjurar maleficios, males de ojo, y también, cómo no, para amarres de parejas. Las más comunes son a Santa Marta, a San Silvestre o a las ánimas del purgatorio.

"Marta, Marta, la que los vientos levanta
la que los Diablos encanta
la que guiso los vinos a los finados, la que quitó los dientes a los ahorcados
La que desenterró los guessos a los enterrados
La que con Doña María de Padilla trato y conversso
La que los nueve hijos pario y todos nueve se le desminuyeron...
Asi como esto es verdad, me bayas al coraçon de Bartolomé Guerra y me le quites tres gotas de sangre donde quiera que estuviere melo traygas presto corriendo volando donde yo Margarita estoy assi me lo amarres y amanses y me le pongas el amor en su coraçon, paraque me quiera, y en su memoria me tenga que no me pueda olvidar de noche ni de dia donde quiera que estuviere, para que ninguna mujer donde quiera que estuviere no tenga sosiega ni pueda comer ni dormir sino fuere conmigo ni pueda tener otra mujer
"
(Extraído literalmente de la Colección Bute, The inquisition in The Canary Islands, del proceso a Catalina del Castillo, hechicera de La Gomera).

Y finalmente, las hierbas, plantas, minerales,... cualquier elemento que tuviese poder de sanación era utilizado por las supuestas brujas con fines terapéuticos. Quizás ha sido este conocimiento el que más ha pervivido en Canarias hasta la actualidad y el que se ha transmitido de generación en generación y ha sido aprovechado por nuestras modernas sanadoras, curanderas y santiguadoras.
La pervivencia de la tradición: curanderas y santiguadoras.
Afortunadamente, las islas Canarias aún conservan vivas algunas tradiciones entre las que destaca la del curanderismo. En todas nuestras islas nos encontramos con mujeres con conocimientos en medicina popular, "yerberas" sabias que identifican las mejores plantas medicinales para ser aplicadas en las más diversas dolencias. La aplicación de hierbas y los rezados o santiguados son las técnicas más empleadas por las "brujitas" modernas, aunque la mayoría de estas mujeres desechan el término bruja porque lo consideran peyorativo. Ese es otro de los triunfos del sistema patriarcal: el dotar de significado negativo un término que encierra la sabiduría medicinal de las mujeres.
Dicen que la esencia más pura va en tarro pequeño y parece ser que en algunas personas también se cumple esa máxima. Carmencita es una mujer menuda y alegre que destila bondad por todos sus poros, y una de las mejores santiguadoras que perviven en la isla de La Palma. Con casi sesenta años, lleva 17 atendiendo sin apenas descanso, de la mañana a la noche, a los cientos de pacientes que pasan por su casa. Hombres, mujeres, niños, niñas, jóvenes o viejos, del lugar y de fuera, se acercan hasta las puertas siempre abiertas de esta mujer para ser tratados de diferentes dolencias. Fundamentalmente, problemas de estómago, "nervios, stress, hoy en día la gente vive muy rápido, no se conforma con lo que tiene, hay mucha ambición, por eso enferman muchos". Aquí en Canarias, eso se conoce como las madres descompuestas (para las mujeres) o el pomo virado (para los hombres). "Yo en realidad lo más que hago es dar masajitos en la barriga, aunque también curo erisipela, herpes o culebra,... hay muchos médicos que me mandan gente". Como vemos, la tradición popular convive con la medicina tradicional. Cuando le preguntamos a Carmencita si no había encontronazos entre ambas prácticas comenta que "la mayoría de medicinas se obtienen de plantas, además a veces es mucho mejor una buena tacita de ruda que una pastilla". Pero también, ella deposita gran parte de la responsabilidad del cambio y la mejoría en el paciente, especialmente en los casos de nervios: "un psicólogo o un psiquiatra te pueden ayudar, pero como no te ayudes tú no hay mucho que hacer, la mejor ayuda es una misma".
Aunque Carmencita piensa que esa facultad de sanar nace con la persona, lo cierto es que ella aprendió de su tía Juanita, ya fallecida, gran parte de sus conocimientos, "yo me crié viendo lo que hacía mi tía y ahora yo hago lo mismo que ella". Juanita fue otra de las grandes curanderas o sanadoras de la isla. Hemos podido recoger numerosos testimonios al respecto, incluyendo el de quien esto escribe, que pasó por sus manos a la edad de dos añitos para ser curada de "susto", un mal muy común al parecer entre la población infantil canaria. Los síntomas se traducen en inapetencia, vómitos, mareos, temblores y tristeza.
Volviendo a Carmencita, una de sus peculiaridades es que no cobra a sus pacientes, ella opina que "si puedes hacer el bien no hagas el mal, si haces el bien te encuentras más satisfecha tú, yo me encuentro muy bien cuando doy a los demás, cuando procuro la sonrisa de un niño o de un enfermo, para mí ese el mejor regalo".
Carmencita es un perfecto ejemplo de las ya escasas curanderas tradicionales. Las mayores nos han ido dejando, pero algunas jóvenes intentan retomar esa sabiduría ancestral. En La Palma también tuvimos la oportunidad de entrevistar a una de esas mujeres jóvenes que a sus 33 años también practica viejos santiguados:
Para quitar el sol, es decir, la enfermedad debida a la exposición prolongada a los rayos solares, se pone un paño doblado sobre la cabeza del paciente y encima una vaso con agua mientras se hacen cruces en ella y se reza:
"Sol, sol, vete al sol,
deja a (nombre del paciente) su resplandor.
Hombre santo nómine,
quita el sol y aire si hay.
Así como el mar no está si agua,
ni el monte sin leña,
ni el cielo sin ti,
rosa de Cristo,
coge tus rayos
y vete de aquí
"
(Se tiene que rezar un Credo al terminar y repetir durante 3 días).

Para quitar el mal de aire, nuestra joven sanadora se sienta delante de la persona afectada y con una escoba haciendo la señal de la cruz, va barriendo hacia fuera y rezando:
"Aire yo te barro de las carnes de esta criatura (nombrar las partes malas) y de todo el cuerpo que tiene esta criatura, con la escoba que barro la basura, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Salga el mal y entre el bien".
(Se tiene que rezar un Padrenuestro 3 veces durante 3 días).

La medicina oficial canaria aún sigue preguntándose cómo funcionan los santiguados, pero lo cierto es que funcionan. ¿Sugestión? ¿Magia? Lo que sí da resultado y es mucho más sano en ocasiones que la farmacopea alopática son las "yerbitas", es decir, la medicina popular basada en el uso de hierbas. Y mientras sigan perviviendo en nuestras islas esas entrañables mujeres seguirán recomendándonos una tacita de salvia para el mal de aire, unas rodajas de papas en las sienes para el dolor de cabeza, una infusión de ruda para el empacho, unas hierbas aromáticas (pazote, hierba buena y naranjo) para el susto,... eso sí, con pequeños trucos añadidos que no vamos a desvelar para que el misterio y la magia de las sanadoras siga perviviendo en el tiempo.