domingo, 18 de diciembre de 2011

"Estrellas de siempre"

La sensualidad: Marlene Dietrich

El rey: Elvis

jueves, 8 de diciembre de 2011

sábado, 12 de noviembre de 2011

Un detalle sencillo.

Permanencia

Demasiado triste para decirlo.
Los árboles engañan. Mientras en brillo sólo
van las aguas.
Sólo la tierra es dura.

Pero la carne es sueño
si se la mira, pesadilla si se la siente.
Visión si se la huye.
Piedra si se la sueña.

Calla junto a la roca, y duerme.

martes, 1 de noviembre de 2011

Salomé-Halloween in Brighton



Se detuvo enfrente de la entrada del local y leyó el nombre: “La morada de las almas perdidas”. Después de emplear algún tiempo buscándolo, por fin lo había encontrado. Empezó a bajar los escalones con sumo cuidado, lentamente, llegándole a sus oídos con mucha intensidad, los acordes de “Sympathy for the Devil”. Le gustó mucho lo que oía. El tema de los Rolling Stones, siempre le había encantado. Era muy emblemático en su vida.

La decoración y el ambiente de la sala la cautivaron, no había visto otra cosa igual en su vida. La diversidad y barroquismo de la gente era increíble. Le hacía sentirse como si estuviera viviendo otra vida diferente a la suya.

Intuía que muchos ojos la miraban, pero todavía no se había acostumbrando a la penumbra y no visualizaba bien la procedencia de las miradas. Sintió una angustia vital, sintiéndose desamparada y abandonada lo que le provocó una gran inseguridad. Llevada por un impulso y con recelo se dirigió al sitio que creía más seguro dentro de la sala. Se sentó en la mesita con luz de quinqué, sin percatarse de que había una persona allí.

Levantó la cabeza y miró fijamente a la cara de la persona que tenía enfrente. Le recorrió un escalofrío por todo su cuerpo. Dos ojos de diferente color la observaban. Uno de ellos, el de color gris, reflejaba una irreverente sorpresa. Mientras el de color verde denotaba una cínica alegría. Sus labios mostraban una irónica y maquiavélica sonrisa. Le sobrecogió lo que observaba, pero extrañamente el conjunto le pareció de una gran belleza. Sintiéndose terriblemente atraída por él. Comprendió que en otro momento de su vida le había querido con locura.

De golpe todo su pasado se hizo presente. Venía a su mente los nefastos momentos de su gran desamor, de su profunda tristeza, de su desarraigo por vivir. Y lo más tremendo, justo el momento de quitarse la vida.

La aterciopelada voz de su amo la devolvió a la realidad actual, sacándola de su tribulación:

¡Bienvenida de nuevo a la Morada de la vida...! Salomé.



miércoles, 26 de octubre de 2011

El dilema


Tengo un gran dilema. No sé cómo me llamo. Así de claro lo digo, para quién me quiera escuchar.Estoy viviendo una pesadilla, y por mucho que lo intento no sé salir de ella. Estoy desesperada. Desde aquí, hago un llamamiento, por si alguien es capaz de darme una pequeña información; de quién soy, y por qué estoy en este estado. Supongo que antes tendría algún nombre, que sería una persona normal, pero no tengo la completa seguridad de que sea así. Hace tanto tiempo que nadie me nombra, que dudo de que tenga nombre. No tengo recuerdos; ni buenos ni malos, sólo vacío. Creo que soy un ser oscuro y extraño, un ente innombrable.
Me da la impresión de que no existo. Por eso nadie me nombra, pues no soy real, y probablemente sea un mal sueño que alguien está teniendo, una mala vivencia.Siempre deambulando sola. Por el día sola. En la noche sola, terriblemente sola. Sin amigos, sin afectos, sin amores y en soledad hasta de pensamientos. Sola. No es una soledad buscada, sino por motivos diferentes, encontrada. Que más de una vez me asfixia.Me acostumbré a ser así. Hace tiempo que me acepto como soy. Ya no me reprocho ni me pregunto nada, sólo intento vivir. Me refugio en mi amnesia, y dejo que el tiempo pase.Cierto día, oí un lamento desgarrador. Alguien lloraba, lamentándose de su suerte en el amor. Maldecía e injuriaba, al ingrato olvido y a la soledad que sufría, a causa de la persona que ella amaba. Invocaba a todos los Dioses, para que la ayudasen a salir del olvido y soledad de su profundo desamor.Un estremecimiento recorrió todo mi ser, ya tenía solución para mi dilema. Comprendí quien era, y recordé como era mi nombre.

sábado, 15 de octubre de 2011

Inocencia perdida


Todos los días, todas las mañanas, pasaba por la misma casa el repartidor de periódicos. Desde que entraba al jardín para dejar el periódico, era la primera vez que veía al niño; que con la mano y el dedo apuntándole en forma de pistola le hacía: - ¡ Pum, pum, pum! Simulando disparos contra él. Eso continuó así mientras iba por allí cada mañana.

Un día, el repartidor, pensó y se dijo: "Hoy le voy a seguir el juego, porque ya me tiene cansado, de que todos los días me dispare. Aunque sea de mentiras".

Al llegar al día siguiente por la mañana entró en el jardín como siempre y, observó que el niño estaba en el techo. El repartidor le apuntó con la mano y el dedo formando la pistola y le dijo: - ¡ Pum, pum, pum y pum ! El niño cayó desde el techo hacia el suelo, el repartidor asustado corrió hacia él y le preguntó: "Niño, niño; ¿ te has hecho daño, estás bien...?

El niño le respondió un poco aturdido: " Yo nunca lo hice a propósito, ni te tiré a matar ".

lunes, 10 de octubre de 2011

UN RECUERDO IMBORRABLE


Desde que te vi por primera vez, ya no he vuelto a ser el mismo. Me cambiaste la vida. Han pasado muchos años, pero te sigo recordando igual.¡Qué alegría y placer fue conocerte!Al rememorar y echar la vista atrás, aún me llega la memorable sensación que tuve al verte; todavía hoy me inundan oleadas de placer.¡Qué gratamente olías!

Pero lo mejor que tenías, sin duda ninguna, era tu sabor y magnifica textura. Recuerdo con gran placer, que mientras estabas en reposo, me atrevía furtivamente a tocarte sutilmente. Para después chuparme con fruición la punta del dedo, oliéndome a vainilla.

Impresionado sigo y todavía me dura la impresión que me causaste al verte en tu esplendor, cuando metí la cuchara parecía una erupción volcánica derramándote por todos los lados.Tal era el frenesí de ríos de caramelo que arrastraban los trocitos de galleta, que conformaba la irresistible natilla que preparaba mi abuela.

miércoles, 5 de octubre de 2011

LA PROMESA


Hoy era un día nefasto para Fefa, se sentía agobiada con la rutina. Probablemente no se había levantado con muy buen pie. Cada año soportaba menos los madrugones, las filas interminables de coches, y sobre todo, los atascos que sufría cada mañana para poder llegar al trabajo. La situación era enervante.

- ¡Qué asco de vida! – Exclamó Fefa dentro del coche, y siguió hablando en voz alta.

- Todos los días igual. Estoy hasta la coronilla de madrugar para llegar al cutre trabajo, donde me encontraré con la sabandija de mi jefe, y tener que soportar estoicamente su libidinosa mirada. Y por si fuera poco, tengo que soportar a las dos meapilas de compañeras durante ocho horas. No puedo más... ¿No sé si hoy podré aguantarlo...? – Suspiró y dejó su cabeza apoyada en el volante para aliviar su agobio.

- Seguía farfullando su aflicción, cuando un pensamiento le vino a la cabeza.

- Lo exteriorizó cómo si alguien la escuchara. – Prometo y soy capaz de vender mi alma al diablo, para que la situación cambie. – Dijo enfáticamente Fefa. - ¡Jesús! - Que tonterías digo. - Arrepintiéndose al momento y lentamente seguir avanzando en el coche.

- Instintivamente giró su cabeza a la izquierda. Justo en ese momento, se puso a su altura un deportivo de gama alta gris plateado. Miró hacia su interior, nunca en su vida había visto un hombre tan guapo. Sobremanera llamó intensamente su atención el color azul turquesa de sus ojos, pero el destello especial de su mirada le sobrecogió el alma. Se dio cuenta de que su invocación había fructificado, y lo que se promete había que cumplirlo.

sábado, 24 de septiembre de 2011

ESCENAS CALLEJERAS.

Mural de la puerta en la sala Conca. La Laguna-Tenerife.

Figura viviente.Puerto de la Cruz-Tenerife.

sábado, 17 de septiembre de 2011

EL JARDIN DEL DESCANSO


Mr Harris examinaba detenidamente el catálogo que le habían dado en la agencia de viajes, se detuvo en seco, en el apartado de Canary Islands, más concretamente en la isla de Tenerife. No tuvo ninguna duda de lo que iba hacer, ipso facto, se dirigió a la agencia de viajes, pero no conseguía entender el impulso de premura de comprar el billete tan pronto.

El lugar vacacional lo tenía muy claro, en un pálpito algo extraño, eligió el Puerto de la Cruz en el norte de la isla. Compró billete y reservó hotel para el día siguiente, el lugar elegido fue el hotel Tigaiga, un lugar de ensueño según lo que leyó en el catálogo, ubicado en el centro del parque Taoro.

Según entró por la puerta principal del parque en dirección al hotel, le invadió una sensación extraña, muy rara. No sabía si la memoria le traicionaba, o se había vuelto loco, pues le daba la impresión de que ya había visto anteriormente el parque, y que conocía perfectamente todo su contenido. Cosa que no entendía, pues lo visitaba por primera vez.

Giró su cabeza a la izquierda pudiendo ver la biblioteca inglesa, donde había pasado muchas y agradables tardes. Pensó para sí mismo, ahora pasaremos por la iglesia anglicana (All Saints Church), donde oía con mucho fervor los sermones del reverendo Reid. Según se adentraba en el parque su pulso se aceleró a un ritmo increíble, pudo contemplar aunque no con todo su esplendor de antaño, al Nuevo Grand Hotel y Sanatorium del Puerto de Orotava; que seguía manteniendo los jardines franceses e ingleses, pero no tan profusos y bellos como los de antes. Pero lo que le traía los mejores recuerdos, sin duda ninguna, era El Camino la Sortija, donde había dado muchos paseos con pláticas muy interesantes, en compañía de las damas más hermosas.

El grado de ansiedad le aumentaba, cada vez se hallaba más intranquilo y con el espíritu conturbado. Desconocía lo que le ocurría y no entendía el motivo de su desasosiego. Sin dilación dirigió sus pasos hacia los jardines de la iglesia anglicana, muy preciso en su exploración, no tuvo ningún problema en encontrar lo que buscaba. El Jardín del Descanso, se ubicaba en una de las esquinas. Lleno de pequeñas lápidas, evidenciaba que se hallaban en el descanso eterno. De pie en una de ellas, con la cara muy lívida, leyó lo que contenía la inscripción:

In loving memory of captain James Harris

Born 14-2-1880 Brighton- England

Dead 20-11-1911 Puerto de la Cruz- Tenerife



Leía la inscripción de su propia muerte, pues llevaba cien años muerto.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

ANUNCIO


Empresa sin ánimo de lucro. Oferta para quien lo pueda necesitar: cursos de reciclaje de sentimientos.
Nuestros cursos, con personal docente muy especializado, le dedican al proyecto educativo ,gran parte del tiempo a lo práctico.
Principio básico del curso. Se retomará y perfeccionará el respeto por los mayores. Trabajando al mismo tiempo, la manera de fomentar e incentivar las muestras de cariño.
Asimismo, se tratará de inculcar la empatía, la solidaridad y la ayuda. Para aliviar a los damnificados que la puedan necesitar, en estos tiempos duros y de crisis.
También, se luchará para que afloren más las sonrisas, para combatir a ser posible el infortunio y la adversidad. Con el fin,de poder conseguir, algunos momentos felices.
Sólo se pide dos condiciones de inclusión al curso:
- Tener buen corazón.
- La predisposición al aprendizaje.

sábado, 27 de agosto de 2011

"DESVARÍO"


No es una imagen de antaño
la que baja la llanura.
Reboza mucha frescura,
con su capa azul cobalto.
Con imagen muy difusa
que acrecienta su grandeza,
y con gestos de realeza,
asume la vida ilusa.
A su destino buscaba
en un desierto sin nombre,
que los dones de ser hombre
con mucha niebla tapaba.
Con la luz de su esperanza
en un largo recorrido,
se detuvo en lo vivido
y descansó en la añoranza.
Los recuerdos aflorados
como los almendros en flor,
ya no eran causa de dolor;
sí, primorosos bordados.
Al corcel de su locura
le puso brida dorada,
y retornó a la cordura
de sus sienes plateadas.

martes, 23 de agosto de 2011

LA MAR


Sedienta estaba la mar,
con sus olas tan inmensas
y sus ganas tan intensas,
de recuperar la pleamar.
La tempestad no rugía,
los vientos ya se pararon.
Las ilusiones volaron,
cesaba la gran porfía.
Muchos cantos de sirena,
a sus oídos llegaron.
En reliquias se tornaron,
al llegar la paz serena.
El icono idolatrado,
con realidad es bajado.
Ya nunca será adorado,
el tiempo lo ha denostado.
De sus aguas impetuosas,
antes de color muy claro.
Se guarda como el avaro,
el porqué de tantas cosas.
Nadie lo puede predecir,
lo que la vida depara.
Es la vida como vara,
quien se atreve a medir.
Se enfadó con el destino,
por sentirse como un juego.
Reconociéndolo luego,
que todos tienen su sino.
Y no puede saber la mar,
que le espera en su destino.
Si fomenta con su sino,
las causas de su hondo pesar.

jueves, 18 de agosto de 2011

El sueño de Ancor


Había pasado una noche terrible. Se despertó sobresaltado a consecuencia del sueño que había tenido. No entendía nada de lo sucedido, ni tampoco el significado de lo soñado. Por su condición de Achimencey (noble), pensó que lo mejor era contárselo a su padre.

Ancor era el segundo hijo varón del Mencey Sunta, que gobernaba el menceyato de Adeje. Tanto sus hijos como su tribu le respetaban y veneraban, pues le consideraban un hombre muy versado y de gran experiencia.

Mientras Ancor narraba a su padre lo acaecido en su sueño, le observaba profundamente en todas sus reacciones. No pudo discernir nada de lo que pensaba, sólo pudo notar cierto matiz de preocupación en sus ojos. Cuando puso el punto y final a su narración, su padre ya había decidido lo que tenía que hacer.

El Mencey Sunta no tardó nada en ponerse en contacto con el Guadameñe (sumo sacerdote), y transmitirle lo que le había contado su segundo hijo Ancor. Pidió al sumo sacerdote que convocase a los mayores en el Tagoror (lugar de reunión), pues todos debían de conocer lo acontecido en el sueño. Los miembros de la asamblea, según iban enterándose de los pormenores que les relataba el Guadameñe, todos sin excepción, se les iba poniendo un rictus de amargura en sus rostros. A la hora de buscar una solución sobre el problema acaecido, no hubo ninguna discrepancia, todos lo tenían muy claro. Por unanimidad la posible solución se había buscado.

Como parte muy importante del problema, para encontrar una respuesta, Ancor fue enviado a la montaña sagrada de Achamán, el lugar sagrado de la tribu. Al llegar a lo más alto de la montaña, en la plataforma orientada hacia el mar, doblegó su condición de Amazigh (hombre libre) y rogó a su Dios que lo iluminase. Cuando levantó su cabeza y miró fijamente hacia el mar, pudo entender con claridad su sueño:

“Dentro de unos pájaros grandes de blancas alas vendrán a la isla, por el mar, otra gente que se habrán de enseñorear de ella...”

N.A.

Achimencey (noble)

Mencey (rey)

Menceyato (territorio)

Guadameñe (sumo sacerdote)

Tagoror (recinto circular de piedra, lugar de reunión)

Amazigh (hombre libre)

Achamán (Dios)

lunes, 15 de agosto de 2011

El sueño


" El sueño"

Una vez, tuve un sueño...
¡ Un sueño muy bonito !
Pudo haber sido grande,
pero se quedó chiquito.
Llegó como flor de primavera,
como rosa principesca.
Y encendió como la yesca,
hasta la más yerma quimera.
En el puño muy cerrado,
lo guardé celosamente.
Ni tan siquiera la mente,
podía abrir el candado.
Quise que conociera a la luna,
amiga del alma mía.
Y lo arropé, para la noche fría,
con la estrella que brilla como ninguna.
En mi alma de cruzado,
lo abotoné con ternura.
Era un sueño de locura,
dejando el día a día de lado.
Viviendo en las entretelas
de pliegues de seda pura,
pasé una y más amargura
y sufrir el duermevela.
Al abrir el puño un día,
el sueño, ya no estaba.
Se me quedó la sangre helada
y empezó la terrible agonía.
Mi sueño, ya no era mío,
se me había evaporado.
Lo vi en otro tejado,
y no tenía el semblante sentío.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Don Dimas


Don Dimas era un hombre muy educado. De gran cultura, correcto en el trato, esmerada educación, y muy amable con todo el mundo. Nadie podía decir que lo había visto alguna vez, con malas maneras ni soltando ningún exabrupto.

Últimamente, Don Dimas no era muy dichoso con su comportamiento. No entendía lo que le estaba ocurriendo desde hacía unos meses. Su proceder y forma de comportarse, no eran propios de la educación que había recibido y de lo orgulloso que se sentía por ello.

Lo curioso de la situación, es que mentalmente seguía pensando correctamente como antes. Aparentemente continuaba siendo el mismo, pero no había manera de controlar los gestos de su cara, ni gobernar sus brazos y piernas que no le obedecían. Lo que más le molestaba de la nueva situación, era oír cómo le tachaban de loco agresivo y persona nociva cuando pasaban por su lado.

No le iban a creer y por tanto se ahorraba el dar explicaciones de lo que le sucedía, del por qué al cruzarse en la calle con gente conocida, utilizaba profusamente contra ellos un lenguaje soez, gestos obscenos y violencia física. Todas las cosas que había repudiado y odiado en su vida las soportaba estoicamente horrorizado y muy avergonzado, pero no las podía evitar.

Pasado algún tiempo, vagaba en soledad por las calles, sufriendo y rumiando su desgracia que nadie comprendía. Al mediodía, con un sol de justicia y por el medio de la calle, deambulaba sin rumbo fijo. Instintivamente se paró en seco en mitad de la vía, observó detenidamente la sombra de su propia silueta que se reflejaba en el suelo. Se quedó anonadado. No era su sombra, él nunca había utilizado un sombrero de Panamá.


jueves, 4 de agosto de 2011

El templario




Prisionero de sus dudas
el templario cavilaba,
y al infinito miraba
con mirada de gran
Buda.
Ojos de gran esperanza
en su cara relucían,
y sus pestañas cubrían
las penas de su semblanza.
......
Pertrechado con sus galas
y de bandera la razón,
se fue al campo del corazón
para cortarles las alas.
La lucha fue muy desigual
al llegar los sentimientos,
ya lo decían los vientos
porqué no tenía rival.
......
Una brisa de cordura
suavizaba la sinrazón.
No luches con el corazón
y contemplalo
con dulzura.
Son guerras como perdidas
que la razón no comprende,
son como cosas de duendes
que las hacen muy sentidas.

miércoles, 27 de julio de 2011

Reflexión

A great man is one who has not lost
his child's heart.

Un gran hombre es aquel que no ha perdido
su corazón de niño.

domingo, 24 de julio de 2011

Gato



Era música para soñar,
De notas muy melodiosas.
El alma, se volvía hermosa,
Y los pensamientos quieren volar.

Las notas fluían contentas,
Como vuelos de mariposas.
Se hacían las miradas hermosas,
Con la intensidad de la menta.

De par en par, abre su puerta:
Otra nueva primavera.
Un hermoso gato, desde la gatera,
Dejaba salir su mirada entreabierta.

Era un gato muy zalamero,
De estilizada figura.
Con ojos de mucha frescura
Y de ánimo verbenero.

Un gato muy ilustrado
Y con mucha sabiduría.
Que su corazón compartía,
Como si fuese un gran hado.

De los gatos: El señor.
De natural elegancia,
Aderezada con soberbia prestancia;
Caminaba por la vida como un Lord.