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A.Monterroso.
La fe y las montañas Al principio la Fe movía montañas sólo cuando era absolutamente necesario, con lo que el paisaje permanecía igual a sí mismo durante milenios. Pero cuando la Fe comenzó a propagarse y a la gente le pareció divertida la idea de mover montañas, éstas no hacían sino cambiar de sitio, y cada vez era más difícil encontrarlas en el lugar en que uno las había dejado la noche anterior; cosa que por supuesto creaba más dificultades que las que resolvía. La buena gente prefirió entonces abandonar la Fe y ahora las montañas permanecen por lo general en su sitio. (A.Monterroso)
Comentarios
un beso.
nunca un odio
fue tan enaltecido
por un desamor
el desamor fue tanto, que el odio fue su razòn de ser..o el odio fue tanto, que alimentò al desamor...
Saludos!
Mis cariños.
Un saludo cariñoso
=S
Buen haikú.
Saludos.
Un abrazo!!
Dice la letra de una canción:
"Odio quiero más que indiferencia..."
Al desamor no le sienta nada bien ningún traje. Y tu haiku sugiere una tormentosa relación.
Un abrazo